Los futuros de la soya en Estados Unidos marcaron un máximo de ocho años y medio el miércoles, después de que un informe clave del gobierno de Estados Unidos sobre la cosecha proyectó que la oferta de oleaginosa seguirá siendo escasa incluso tras la cosecha de 2021.

La subida de los futuros de aceite de soya en Chicago sirvió de apoyo. El contrato para mayo, poco negociado, alcanzó los 72.32 centavos de dólar por libra, un máximo histórico, antes de recortar las ganancias.

Los futuros del maíz y del trigo cayeron después de que las primeras previsiones oficiales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos sobre las existencias se situaron por encima de la mayoría de las expectativas comerciales.

La soya para julio en Chicago subió 27.75 centavos a 16.42 dólares por bushel después de haber llegado a 16.67 dólares, el máximo del contrato más activo desde septiembre de 2012. Los futuros de la soya subieron después de que el USDA proyectó existencias finales de Estados Unidos para 2021/22 de 140 millones de bushels, más o menos en línea con las expectativas de los agentes, pero sólo ligeramente por encima de los 120 millones de bushels esperados al final de 2020/21, un mínimo de siete años.

Los futuros del aceite de soya se dispararon por la demanda mundial de aceite vegetal y de biodiésel a base de soya.

El maíz para julio bajó 7.5 centavos a 7.1475 dólares por bushel, mientras que el contrato de diciembre, que refleja la cosecha de 2021, cayó 18.5 centavos a 5.93 dólares, presionado por la proyección de existencias del USDA.

El USDA proyectó las existencias finales de maíz de Estados Unidos para 2021/22 en 1,507 millones de bushels, por encima de los 1,257 millones esperados al final de 2020/21, y por encima de la estimación media de los analistas en una encuesta de Reuters de 1,344 millones.