El número de estadounidenses que pidieron subsidio de desempleo por primera vez aumentó inesperadamente durante la última semana, mostró el jueves un informe del Gobierno, que resaltó el temor de que el mercado laboral permanezca estancado.

Las solicitudes iniciales de beneficios por desempleo subieron en 13,000, a una tasa ajustada estacionalmente de 472,000 en la semana terminada el 26 de junio, dijo el Departamento de Trabajo.

Los analistas consultados por Reuters esperaban que la cifra bajara a 452,000 desde el dato reportado preliminarmente de 457,000 de la semana anterior, que fue revisado a una ligera alza de 459,000 solicitudes iniciales en el informe del jueves.

"El dato es consistente con lo que hemos estado viendo, de que básicamente el crecimiento económico se ha desacelerado. Las cifras ADP (de empleo privado) de ayer (miércoles) no mostraron mucho crecimiento de empleo tampoco", comentó Fred Dickson, estratega de mercado en jefe de D.A. Davidson & Co en Oregon.

El promedio móvil de cuatro semanas de pedidos iniciales de subsidio, considerado una mejor medida de la tendencia subyacente del mercado laboral, subió en 3,250 para un total de 466,500, el nivel más alto desde principios de marzo.

El dato de solicitudes no tiene implicancias para el informe oficial de empleo de junio previsto para el viernes, ya que cubre una semana que está fuera del periodo de la encuesta mensual.

Se espera que las nóminas no agrícolas hayan caído en 110,000 el mes pasado, la primera declinación de este año, ahora que el grueso de los 411,000 empleos temporales del censo ya terminaron, según un sondeo de Reuters.

El empleo creció en 431,000 plazas en mayo.

El mercado laboral ha debido luchar para ganar firmeza, pese a tres trimestres consecutivos de crecimiento económico que siguieron a la peor recesión de la posguerra.

Aunque los despidos se han desacelerado con fuerza respecto a principios del año pasado, los empresarios siguen escépticos respecto a la fortaleza de la recuperación y se resisten a contratar, lo que mantiene a las cifras de solicitudes de seguro de desempleo en niveles incómodamente altos.

La alta desocupación es un tema importante para el presidente Barack Obama, cuyos niveles de aprobación se han desplomado.

La imposibilidad de la economía de crear suficientes empleos que absorban los más de 8 millones de despedidos durante la recesión podría perjudicar al oficialismo demócrata en las elecciones parlamentarias de noviembre.

La cifra de personas que aún están recibiendo beneficios después de una semana inicial de subsidio creció en 43,000 a 4.62 millones en la semana concluida el 19 de junio, dijo el Departamento de Trabajo, lo que estuvo por encima de las expectativas de 4.54 millones.

La tasa de desempleo asegurado, que mide el porcentaje de fuerza laboral con seguro que está desempleada, permaneció sin cambios por tercera semana en 3.6% en la semana terminada el 19 de junio.

RDS