Basados en diversos análisis y estudios hasta ahora no hay evidencia de que las inversiones con enfoque ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG) generen un mayor o menor rendimiento frente a las que no tienen dicha etiqueta, sostuvo Guillermo Vilchis, ejecutivo de Ventas institucionales en Vanguard, uno de los manejadores de activos más grandes del mundo.

Durante el taller “Instrumentos ASG, qué son, cómo invertir en ellos y sus principales fortalezas”, organizado por la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), dijo que el “gran tabú” respecto al tema de los rendimientos es “si las inversiones ASG pagan un mejor rendimiento ante las que no llevan una etiqueta.

“Existe mucha variabilidad en los retornos de las estrategias ASG, en general, nuestros hallazgos sugieren que los productos ASG no tienen retornos ajustados por riesgo sistemáticamente mayores ni menores al mercado en general”, aseguró el especialista de Vanguard.

Subrayó que los ETF o fondos con criterio ASG que en los últimos años han generado un mayor rendimiento puede atribuirse a que mantienen una sobreponderación en sectores como el tecnológico, ejemplifica.

Al cuestionar acerca del valor que se puede generar con este tipo de exposiciones a temas ambientales, sociales y de gobernanza, Guillermo Vilchis señaló que este tipo de inversiones están más alineadas con el objetivo de tratar de tener un impacto positivo y, al mismo tiempo, obtener un retorno financiero.

Productos ASG sí generan retornos

Adriana Rangel, jefa de Ventas Institucionales para América Latina en Vanguard, que participó en el mismo taller, explicó que la ventaja de invertir con criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo es que los inversionistas buscan generar un bien o satisfacer alguna preferencia por algún valor que puede ser ambiental, humanitario o político y, al mismo tiempo, generar un mejor retorno financiero.

“Podemos atribuir todo el buen desempeño de productos ASG a que están expuestos a ciertos sectores que están beneficiados, como puede ser el sector de tecnología o empresas en crecimiento”, reiteró la especialista.

Al tiempo que destacó que las inversiones sí generan un rendimiento y se pueden explicar por diferentes exposiciones a estilos o sectores.

Sin embargo, Guillermo Vilchis aseguró que la preferencia por este tipo de inversiones se ha ido incrementando año a año. Tan solo en el 2020, los activos totales administrados mediante exchange-traded fund (ETF por sus sigla en inglés) catalogados ASG que están listados en el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) alcanzaron una suma de 975 millones de dólares.

Agregó que en este 2021 la tendencia sigue muy fuerte, pues tan solo en el primer trimestre de este año, se ha alcanzado ya una tercera parte de estos activos.

“Seguramente estaremos rebasando muy pronto lo que se invirtió en el 2020”, consideró.

A través del SIC, una plataforma para invertir en valores y acciones listadas en otras Bolsas del mundo, hay 68 ETF etiquetados o con un enfoque de inversiones ambiental, social y de gobierno corporativo, el primero se listó en el 2008.

Catalizadores

Guillermo Vilchis dijo que uno de los factores que seguirán impulsando la demanda de productos ASG es querer tener un impacto positivo, no solo con las inversiones, sino abarcando los aspectos ambientales, sociales y de mejores prácticas de gobernanza en las empresas.

“Las empresas están cada vez más conscientes que cumpliendo con estos tres factores la tendencia a invertir bajo estos criterios ASG está aumentando de manera importante en México y en el mundo”, consideró la especialista.

Dijo que en México hay una clara tendencia al alza de las inversiones en esta materia y no se va a frenar. Aunque hay mercados más desarrollados como Estados Unidos y Europa que están marcando las pautas.

En este sentido, Adriana Rangel recordó que este impulso se ha visto con la emisión de bonos verdes. En lo que va de este año, el monto colocado asciende a 171,600 millones de dólares, un 42% de lo emitido en todo el 2020, según datos del Climate Bonds Initiative. Por lo que, consideró, la aceleración de este tipo de inversiones es algo que ya está sucediendo y continuará.

judith.santiago@eleconomista.mx