El viernes 31 de enero se llevó a cabo la primera reunión de política monetaria del Banco de México sin sorpresa alguna en términos del nivel de tasas de interés. En este sentido, la Junta de Gobierno decidió mantener en 3.5% la tasa de referencia, lo que era ampliamente esperado por los mercados.

Lo interesante de esta reunión, por ser la primera del año y por el contexto financiero internacional prevaleciente en el momento, era conocer el punto de vista del instituto central respecto del impacto de los fenómenos recientes sobre la economía mexicana.

El anuncio de política monetaria hace énfasis principalmente en tres aspectos: a) el crecimiento económico en México y el mundo, b) el retiro de estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y c) la tendencia esperada de los precios en México a la luz principalmente de las modificaciones fiscales que entraron en vigor en este 2014.

En relación con el tema de crecimiento, el Banco de México destaca que la economía mundial continúa con su proceso de recuperación, aunque con marcadas diferencias entre países y regiones. Estados Unidos ha consolidado su crecimiento y las expectativas se han corregido a la alza. El mayor dinamismo de la economía más grande del mundo llevó a la Fed a reducir sus compras de activos a partir de enero del 2014.

En el caso de la economía de la eurozona, ésta ha observado una mayor recuperación partiendo de una base muy baja y con una inflación que permanece en niveles muy reducidos, lo que amplía el margen de maniobra para que en Europa se sigan registrando tasas de interés extraordinariamente bajas con el fin de apoyar en el endeble proceso de recuperación económica.

Para el bloque de países emergentes se indica que éste parece haberse estabilizado en materia de crecimiento, aunque algunas de ellas enfrentan un panorama complicado debido a que han acumulado desequilibrios macroeconómicos que los ubica en una situación de extrema vulnerabilidad ante el surgimiento de incertidumbre en los mercados financieros internacionales.

En materia de crecimiento para nuestro país, se ha podido observar un proceso de recuperación gradual gracias a una evolución favorable de la demanda externa y de una incipiente reactivación de algunos componentes de la demanda interna, destacando el consumo privado y el gasto del sector público, aunque la inversión continúa registrando un rezago relevante.

Uno de los temas más interesantes es el relacionado con la tendencia de la política monetaria en Estados Unidos. El aspecto crucial es que la economía estadounidense muestra sólidos síntomas de recuperación, lo que reafirma la expectativa de que las autoridades monetarias de ese país continuarán la disminución de la compra de activos.

El tema es que con la mayor fortaleza de la economía de Estados Unidos y con cada reducción en la compra de activos, se acerca más el momento en el que se incrementen las tasas de interés, con el consecuente impacto sobre la dirección de los flujos de capital que hasta ahora se habían canalizado de manera primordial a los países emergentes, situación que impactará el desempeño de los precios de los activos financieros de esos países, principalmente sus monedas.

Sin lugar a dudas, estos dos temas son relevantes, ya que están en la base de la explicación de la actual volatilidad de los mercados financieros. La desaceleración de países como China e India, que hasta ahora han sido el motor del mundo, junto con los desbalances macroeconómicos observados en Argentina, y que se han traducido en un fuerte de la devaluación de la moneda de ese país y, por otro lado, la posición menos laxa de la Fed de Estados Unidos, han inyectado una gran incertidumbre a los mercados bursátiles y cambiarios de todo el mundo.

Con respecto a la inflación, el Banco de México destaca que las presiones observadas en la primera quincena de este 2014 se deben a la entrada en vigor de las nuevas condiciones fiscales; sin embargo, refiere que las presiones se han concentrado en aquellos bienes y servicios afectados por las nuevas medidas fiscales, y que no se han observado efectos de segundo orden en la formación de precios.

Así, se espera que el impacto sea transitorio y a partir del segundo trimestre se empiece a observar una tendencia decreciente en los precios, de manera tal que hacia finales del 2014 la inflación anual se ubique en el intervalo de 3% más-menos un punto porcentual, mientras que para el 2015 se espera una convergencia más puntual a 3 por ciento.

Hay que destacar que uno de los riesgos más importantes para los precios en nuestro país es el ajuste que se podría presentar en la paridad peso-dólar derivado precisamente del retiro de estímulos monetarios en Estados Unidos y su impacto sobre el flujo de recursos a países emergentes.

En pocas palabras, el balance de riesgos para el crecimiento ha mejorado, mientras que para la inflación se ha deteriorado. Por otro lado, no hay que perder de vista que los indicadores de crecimiento y empleo en Estados Unidos han mostrado un mejoría importante que obligarán a que su posición monetaria regrese más pronto que tarde a la normalidad, lo que seguramente seguirá ocasionando episodios de volatilidad.

*Manuel Guzmán M. es Director de Administración de Portafolios y Estrategia de Inversión de Intercam Grupo Financiero, ?maguzmanm@intercam.com.mx