Luego de la aprobación de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, mejor conocida como Ley Fintech, la autoridad informó que derivado de dicha legislación, se reservaron nuevas actividades que sólo pueden realizar las plataformas que cuenten con la autorización de dicha autoridad.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) remarcó que para que las fintech puedan realizar las nuevas actividades reservadas previstas en la ley, éstas deberán contar con la autorización de las autoridades financieras; de lo contrario actuarían al margen de la ley.

De acuerdo con la normativa, las dos figuras que se reconocen en ella,  instituciones de pago electrónico y de financiamiento colectivo, podrán realizar cierto tipo de actividades, mismas que requerirán de la autorización de la CNBV para realizarlas.

Las empresas de fondeo colectivo tendrán reservada la actividad de poner en contacto a personas del público en general, con el fin de que entre ellas otorguen financiamientos colectivos, por medio de aplicaciones informáticas, interfaces, páginas de Internet o cualquier otro medio de comunicación electrónica digital.

Por su parte, las plataformas de pago electrónico, tendrán reservadas las actividades de emisión, administración, redención y transmisión de fondos de pago electrónico, a través de los mismos medios que las de fondeo colectivo.

El organismo, presidido por Bernardo González Rosas, enfatizó que luego de la aprobación de la Ley Fintech, en marzo pasado, esta autoridad cuenta con plazos de seis, 12 y 24 meses para emitir las disposiciones de carácter general que serán aplicables a las Instituciones de Tecnología Financiera.

“El desarrollo de estas disposiciones, tal como se dio en el proceso de elaboración de la ley, se lleva a cabo en un marco de colaboración con otras autoridades y con los gremios participantes en dichas actividades, de forma tal que la regulación pueda fomentar la viabilidad del negocio”, detalló la CNBV.

La autoridad señaló que tras la publicación de las primeras disposiciones generales, en septiembre próximo, las fintech interesadas en realizar dichas actividades previstas en la ley tendrán que acudir a la CNBV para solicitar su autorización para operar.

“Las personas que ya realizaban estas actividades previo a la publicación de la ley, se mantienen en operación y estarán obligadas a solicitar autorización en un plazo no mayor a 12 meses a partir de la entrada en vigor de las disposiciones referidas”, añadió.

Este órgano regulador acotó que la publicación de la normativa, la cual es pionera a nivel global, busca proveer un marco que otorgue certidumbre jurídica a los participantes del sector, además de fomentar su sano desarrollo con el fin de procurar mantener la estabilidad del sistema financiero mexicano, en protección de los intereses del público en general.

“La CNBV refrenda su compromiso de mantenerse a la vanguardia en la regulación y supervisión de nuevos participantes, siempre en aras de una mayor inclusión financiera, competencia y estabilidad del sistema financiero mexicano”, destacó.

Según estimaciones, México es el séptimo lugar en el mundo con una mayor adopción del ecosistema fintech, sólo por debajo de naciones como China, India, el Reino Unido, Brasil, Australia y España.

De acuerdo con un estudio realizado por la firma EY, en México el porcentaje de adopción de usuarios de empresas fintech, como proporción de la población digitalmente activa, es de 36%, cuando en China, el primer lugar, es de 69 por ciento.

Asimismo, se prevé que con la aprobación de dicha ley, se tenga una tasa de crecimiento promedio de 17.3% en el valor de las transacciones realizadas por estas plataformas. Al cierre del 2017, el valor de éstas se ubicaba en el orden de los 36,084 millones de dólares y se prevé que para el 2022 dicha cifra sea cercana a los 68,201 millones de dólares.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx