Cada 1.7 días desde que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el Dow Jones Industrial Average (DJIA) ha anotado un nuevo máximo histórico.

Desde el 8 de noviembre, día de las elecciones, el DJIA ha logrado 17 máximos de los 26 marcados en el año; en las últimas 29 jornadas, 66% los ha batido.

Al cierre de la sesión el DJIA se ubicó a 25 puntos de las 20,000 unidades, al avanzar 0.46% a 19,974.62 puntos.

De terminar por encima de las 20,000 unidades antes del viernes, el indicador que mide el comportamiento del precio de las acciones de las 30 compañías más representativas de Estados Unidos, también obtendrá el récord que haber logrado los 1,000 puntos más rápidos de su historia.

El alza más vertiginosa de 1,000 puntos lo logró cuando pasó de 10,000 a 11,000 unidades en 1999, y lo hizo en 24 sesiones. El Dow lleva 20 jornadas aumentando de 19,000 a 20,000 puntos; escaló al nuevo nivel el 22 de noviembre.

El NASDAQ, otro de los principales indicadores de Wall Street, también anotó un nuevo récord la jornada.

El indicador, que refleja la evolución de aproximadamente 3,000 empresas nacionales y extranjeras con mayor capitalización que cotizan en el mercado electrónico, avanzó 0.49% para llegar hasta 5,483.94 unidades, su récord número 15 del año y el séptimo desde el 8 de noviembre.

La Bolsa de Nueva York terminaron el martes con movimientos positivos generalizados, pese a las tensiones geopolíticas luego de los ataques terroristas en Europa el día anbterior, explicó Casa de Bolsa BX+en un comunicado.

Año histórico

Éste ha sido un año sin precedentes para cuatro de los principales indicadores de Wall Street.

En conjunto, el Dow Jones, NASDAQ, S&P 500 y Russell 2000 han marcado 71 veces máximos este año. De esos récords, 67% (47 veces) se logró después de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, cuando Donald Trump venció a Hillary Clinton.

Wall Street ha respondido positivamente a los planes de Trump. El próximo presidente de EU ha prometido que recortará los impuestos que cobran a la empresas de 35 a 15%, lo que se convertiría en el plan más ambicioso desde Ronald Reagan, quién ocupó el despacho oval entre 1981 y 1989.

Trump buscará echar a andar un plan de infraestructura de 1 billón de dólares, con lo que creará 1 millón de puestos de trabajo adicionales por año.

El próximo 3 de enero, entrará en funciones el nuevo Congreso estadounidense, que será dominado por los republicanos y, el 20 de enero, Trump asumirá la presidencia de la primera potencia económica del mundo.

mario.calixto@eleconomista.mx