La plataforma de entretenimiento on streaming, Netflix, podría presentar problemas más importantes que el temor a una desaceleración de suscriptores por incremento de sus tarifas recientemente aplicadas.

La semana pasada, más de 170 compañías y asociados unificaron sus voces para declararse en contra de la ley que busca modificar la neutralidad en la red establecida por el gobierno del expresidente de Estados Unidos Barack Obama, la cual prohíbe que los proveedores de internet ofrezcan diferencias en la velocidad de conexión a algunos servicios sobre otros.

Redes sociales como Facebook, Twitter, Amazon, Snapchat, entre otros, también resultarían afectados, ya que generaría un servicio lento o que sólo algunas obtengan beneficio, eliminando la libre competencia.

Netflix dijo en twitter, que respalda las fuertes reglas de neutralidad de la red y que se opone a la propuesta de la comisión para revertir las protecciones.

se harán de la vista gorda

Para Ernesto Piedras, director general The Competitive Intelligence Unit (CIU), el tema es “quién va a invertir en esa infraestructura porque no son ellos, es AT&T, entre otros”.

Los proveedores de servicios de internet, como AT&T, Verizon y Comcast, serían los beneficiados al limitar la conexión de algunos sitios y las opciones de contratación.

Uno de sus principales argumentos es el incremento en suministros de capital, entre otras cosas, por una inversión de mayor nivel en escalabilidad de infraestructura para aumentar la capacidad de la red.

Pese a que Netflix puede verse afectado en Estados Unidos, supo abrir camino en más de 130 países y más de 104 millones de suscriptores.

Tan sólo en México ocupa el primer lugar como oferente de contenidos audiovisuales con más de 60%, seguido de Claro Video con 25% y Blim con sólo 6.9%, según datos del CIU.

Esta plataforma logró llegar al público joven con un interesante modelo de consumo que parecería anticiparse, como lo explica Radamés Camargo, gerente de análisis de CIU.

Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas, Netflix presentó dificultades con el público latinoamericano que no tenía con el mercado del norte: “no sólo se trata de las preferencias sino que tiene que ver con la conectividad, los medios de pago, el consumo de contenido gringo (...) es donde tienen que jugar con el precio, la calidad y la cantidad de la oferta de contenido”, dijo Camargo.

En lo que va del año, las acciones de Netflix presentan un rendimiento de 58.11% en la Bolsa de Nueva York, a un precio de 195.75 dólares por unidad, acumulando un valor de mercado de 84,710 millones de dólares.