El dólar bajó el lunes a un mínimo de dos meses contra el yen, ante el persistente nerviosismo creado por las dificultades de los mercados emergentes y luego de que un dato sorpresivamente débil sobre el sector de manufacturas de Estados Unidos desatara preocupaciones en torno al crecimiento económico del país.

La señal más reciente de un menor impulso económico en Estados Unidos eleva la expectativa de que la Reserva Federal decida frenar el proceso de salida de sus medidas de estímulo monetario, dijeron analistas.

La semana pasada, la Fed decidió recortar nuevamente sus compras mensuales de bonos en 10,000 millones de dólares a 65,000 millones de dólares al mes.

El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM, por su sigla en inglés) refirió que su índice nacional de actividad fabril bajó a 51.3 el mes pasado, su menor nivel desde mayo del 2013, contra una lectura revisada de 56.5 en diciembre.

El dólar bajó 0.9% ante el yen a 101.07 unidades, el mínimo desde fines de noviembre.

Contra una canasta de las principales monedas, incluyendo el yen, el índice dólar retrocedió 0.2% a 81.103 y borraba las ganancias del viernes.

En reacción al decepcionante reporte sobre la actividad fabril de Estados Unidos, el euro se recuperó desde un mínimo de dos meses ante el billete verde.

Previamente, la moneda única cayó frente al dólar porque los inversores esperan que el Banco Central Europeo (BCE) tome agresivas medidas para combatir la deflación cuando se reúna el jueves.

Dado que la principal tasa de interés ya se encuentra en un mínimo de 0.25%, algunos analistas esperan que el banco central empiece a comprar bonos soberanos para flexibilizar las condiciones monetarias y evitar una espiral de precios a la baja que podría afectar a la economía por años.

El euro cedió contra el dólar por las especulaciones sobre las medidas que tomaría el BCE, y tocó su menor nivel ante el billete verde desde fines de noviembre antes de empezar a rebotar. En las últimas operaciones en Europa, cotizó con un alza de 0.2% a 1.3514 dólares.

Frente al yen, la moneda única se mantuvo cerca de un mínimo de dos meses a 136.80 unidades.

Una persistente ola vendedora en los mercados emergentes en los últimos días ha apoyado con fuerza al yen, que tomó un impulso tras las caídas del 2013 generadas en parte por las agresivas medidas del Banco de Japón para estimular la economía.