Hace unos días, el Banco de México dio a conocer las minutas de la reunión de política monetaria del 27 de mayo pasado y en las que se destacan diversos aspectos relacionados con el desempeño de la economía de México y el mundo.

Quizá vale la pena indicar tres temas que resumen el escenario económico reciente. El primero de ellos está relacionado con el hecho de que la recuperación de la economía mundial se moderó en los primeros meses del 2011 como resultado de un crecimiento más bajo de la producción industrial en las economías avanzadas, principalmente Japón, en donde los embates de los terremotos y subsecuente tsunami afectaron de manera profunda la actividad económica.

Se comenta dentro de las minutas que sigue siendo evidente la diferente velocidad a la que se han desarrollado las economías emergentes que siguen mostrando altas tasas de crecimiento.

Algunos países emergentes se encuentran en una etapa superior de su ciclo económico y comienzan a presentar señales de sobrecalentamiento, obligándolos a iniciar el retiro de estímulos monetarios.

Otro elemento a considerar es la disparidad del crecimiento y situación fundamental de la zona euro.

En términos generales, el PIB de la zona se expandió 3.3% a tasa trimestral anualizada en el primer trimestre del 2011, mientras que en el periodo inmediato anterior creció 1.1 por ciento. Sin embargo, este número puede ser engañoso, toda vez que el avance fue encabezado por el crecimiento de la producción industrial de Alemania y Francia, mientras que el resto de las economías de la periferia continuó presentando un deterioro continuo.

Destacan los casos de Grecia y Portugal, donde los problemas de deuda soberana y desequilibrios fiscales han derivado en el recorte de sus calificaciones.

En el caso particular de Grecia, la posible renegociación de su deuda y la aprobación de un nuevo plan de ayuda por 120,000 millones de euros han inyectado volatilidad e incertidumbre a los mercados financieros internacionales, lo que constituye ahora un riesgo adicional para la recuperación mundial.

La problemática en Europa se ha acrecentado al grado que el propio Fondo Monetario Internacional ha asignado un sobrenombre al grupo de economías con problemas severos. Así, Euro Área 4 se usa ahora para referirse a Grecia, Portugal, Irlanda y España, que conforman un grupo poco afortunado con profundos problemas fiscales.

De este grupo, tres países (Grecia, Portugal e Irlanda) ya tuvieron que ser rescatados y los mercados financieros especulan cuándo será el turno de España.

En materia inflacionaria, el instituto central refiere que las expectativas de inflación han aumentado en las principales economías avanzadas como resultado del alza en el precio internacional de las materias primas, aunque la inflación subyacente se mantiene bajo control por lo que no se anticipa una restricción monetaria, principalmente en EU, para el resto del año.

En Europa es diferente ya que la inflación general se ha mantenido por encima de la meta del Banco Central Europeo (BCE) de hasta 2%, ubicándose en 2.8% en abril.

Adicionalmente, la inflación subyacente a subido por lo que el BCE tomó la determinación de incrementar la tasa de política en 25 puntos base en su reunión de abril para ubicarla en 1.25 por ciento. El BCE advirtió que, de continuar las presiones inflacionarias, se podrían decretar nuevos incrementos en las tasas de interés.

Para el caso de México, las minutas destacan que el desempeño y perspectivas de la inflación son positivos aunque la desaceleración económica de EU, constituye un elemento de riesgo para el crecimiento del PIB de nuestro país.

Así, aunque los fundamentos de la economía mexicana son positivos, el contexto internacional se presenta como un elemento que podría obstaculizar el crecimiento en el futuro cercano.

*Manuel Guzmán M. es director de Investigación Económica de Grupo Financiero Banorte. La opinión aquí expresada es responsabilidad del autor y no representa necesariamente la posición oficial de la institución.