Luego de que la economía mexicana tuvo un bajo crecimiento el año pasado, el panorama para el 2014 prevé un primer semestre de moderado desempeño para la inversión y para la actividad en el mercado de valores.

Tras conocer que el Producto Interno Bruto avanzó 1.1% en el 2013, por debajo del pronóstico oficial de 1.3%, grupos financieros comenzaron a revisar sus estimaciones para el 2014, como Barclays México, que redujo su estimación de 3.7 a 3 por ciento.

Marco Oviedo, economista en jefe de esa institución, expuso que al menos el primer trimestre de 2014 prevé magros resultados, debido a un menor consumo privado, como consecuencia de la entrada en vigor de nuevos impuestos.

En el primer trimestre del año, se prevé que el PIB avanzará 2.5%, lo que además lleva implícito un bajo ejercicio de inversiones del sector privado, también atribuible al entorno fiscal.

Dijo que el moderado crecimiento de la actividad industrial en Estados Unidos a causa del crudo invierno afectará a la industria manufacturera de México.

Ante este escenario, la inversión privada se retrasará hasta tener certeza de cómo pinta el año , comentó Antonio Castro, director del Centro de Análisis y Proyecciones Económicas para México (CAPEM).

Dijo que las nuevas cargas fiscales, así como la tasa de inflación y la volatilidad de los mercados extranjeros son motivo de preocupación entre empresarios e inversionistas.

Hizo ver que la Bolsa mexicana ha tenido un débil comportamiento en lo que va del 2014, pues ante la falta de datos más precisos que confirmen la recuperación de la economía, el mercado de valores ha quedado más expuesto a los embates de la volatilidad internacional.

Los expertos consultados opinaron que la economía retomará impulso hacia el segundo trimestre del año, cuando se reactive el sector industrial estadounidense y comiencen a desarrollarse los proyectos de infraestructura pública anunciados por el gobierno mexicano, lo que contribuirá a fortalecer el consumo privado.

guadalupe.cadena@eleconomista.mx