Los mercados enfrentarán una nueva semana de volatilidad, luego de que el decepcionante dato de empleo en Estados Unidos y el temor al contagio de la crisis fiscal más allá de la zona euro minaran la esperanza de un despegue económico sostenido.

Entre la amenaza de que Hungría pueda convertirse en la primera economía periférica a la zona euro en padecer una crisis fiscal y la posible baja en la velocidad del crecimiento estadounidense, la aversión al riesgo ha vuelto a dominar las decisiones de los inversionistas.

El viernes los problemas financieros en Europa provocaron un desplome del euro, que cerró la semana por debajo de los 1.20 dólares, por primera vez desde hace más de cuatro años.

El euro alcanzó los 1.1939 dólares, su nivel más bajo desde el pasado 29 de marzo del 2009.

Otro de los factores para el desplome de la moneda euro fue originado debido a la baja generación de empleo que se presentó en EU que tan sólo alcanzó las 431,000 plazas.

Los problemas financieros que comenzaron afectar a Hungría causaron graves estragos en las bolsas de valores de Europa.

Por su parte, las acciones estadounidenses bajaron el viernes a su menor nivel de cierre desde febrero, por la decepción de los inversionistas.

El promedio industrial Dow Jones bajó 3.15% a 9,931.97 unidades. El índice Standard & Poor’s 500 perdió o 3.44% a 1,064.88 unidades. El índice tecnológico Nasdaq retrocedió 3.64% a 2.219,17 unidades.

En México el IPC perdió 1.38% a 33,992.65 unidades.

En la semana, el Dow Jones se hundió 2% y el S&P 500 cedió 2.3%, mientras que el Nasdaq bajó 1.7 por ciento.

Los mercados en América Latina cayeron drásticamente, arrastrados por las pérdidas en las plazas desarrolladas.

Los inversionistas encontraron nuevos lugares dónde esconderse, dado que las acciones, la deuda soberana denominada en dólar y las monedas estuvieron a la baja.