Los bonos sociales, que financian proyectos con un impacto social positivo, están repuntando de manera significativa en medio de la pandemia de coronavirus porque parece ser una alternativa para enfrentar las graves consecuencias económicas que está provocando la crisis sanitaria mundial.

El Covid-19 ha impulsado la emisión global de bonos sociales a máximos históricos. Tan solo de enero a marzo de este año, la colocación de bonos sociales ascendió a 11,900 millones de dólares, cifra que representa más del doble del récord trimestral anterior, de acuerdo con la calificadora de riesgo  Moody’s.

“Un mayor énfasis en las finanzas sociales y el desarrollo sostenible probablemente será uno de los resultados duraderos de la crisis del coronavirus”, comentó Matthew Kuchtyak, analista de la agencia calificadora.

Por ello mantuvo el pronóstico de llegar a la suma de 100,000 millones de dólares tanto en emisiones de bonos sociales y sostenibles en este año, dado el mayor enfoque del mercado para redoblar los esfuerzos con el fin de responder a la emergencia financiera que desató el coronavirus.

Bancos de desarrollo

Los niveles récord alcanzados en la emisión de bonos sociales y de sostenibilidad relacionados con el coronavirus durante el primer trimestre del 2020 estuvo impulsado por la oferta de los bancos multilaterales de desarrollo, que recurrieron a estos instrumentos para financiar su lucha contra el virus.

Entre las entidades emisoras de este tipo de deuda están el bono de desarrollo sostenible de 8,000 millones de dólares a cargo del Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo, que es el brazo de préstamos del Banco Mundial. Este es el bono supranacional más grande denominado en dólares.

El Banco Africano de Desarrollo lanzó el bono social denominado “Fight Covid-19” por 3,000 millones de dólares, el cual recibió posturas por más de 4,600 millones de dólares.

Otros bonos sociales para la lucha contra el Covid-19 fueron los emitidos por el banco de desarrollo italiano Cassa Depositi e Prestiti por 1,000 millones de euros.

Este destinará una parte para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a sobrellevar las condiciones que ha impuesto el coronavirus.

“En estos tiempos de crisis muchos inversionistas institucionales se centran en apoyar en las comunidades en las que operan. Quieren demostrar a sus partes interesadas que están tratando de mejorar la situación ”, comentó Anna Reuterskiöld de Nordea, de Debt Capital Markets, Sustainable Bonds, a la publicación financiera sueca Realtid.

Consideró que se espera que el aumento de los bonos sociales continúe en la medida en que las empresas y el sector público intenten sortear las consecuencias económicas de la pandemia.

Los bonos sociales son instrumentos del mercado de deuda cuyos ingresos se aplican exclusivamente para apoyar proyectos que tengan beneficios ‘sociales’, como pueden ser el desarrollo de infraestructura básica, vivienda asequible, seguridad alimentaria, atención médica u otros servicios esenciales para las comunidades.

Son semejantes a los llamados ‘bonos verdes’ (que se emiten para apoyar la lucha contra el cambio climático).

Por ello los bonos sociales son vistas ya como una opción ante la pandemia del Covid-19 para acceder a recursos que ayuden a aportar soluciones en materia de salud o salud pública, en nuevas investigaciones y medicamentos son, a empresas también como las farmacéuticas a desarrollar una vacuna, señala la Corporación Financiera Internacional (CFI).

“Los soberanos (y empresas) pueden considerar la emisión de bonos sociales para mitigar el impacto de COVID-19 en sus economías. Estos propósitos pueden incluir financiar el servicio de salud, la producción de equipos vitales como ventiladores o financiar la investigación en investigación de vacunas u otros tratamientos farmacológicos. Los fondos podrían aplicarse a programas de seguridad social, vivienda, apoyo a pequeñas empresas o empleados, u otros objetivos”, señala ICLG.com, una plataforma global de análisis e investigación en materia legar.

Nacional Financiera

En México sólo se ha emitido un bono social

Nacional Financiera (Nafin), fue el pionero en Mécico en la emisión de bonos sociales. Esto fue el 21 de julio de 2017 por un monto de 4,000 millones de pesos.

Se presentó una sobredemanda de 3.34 veces respecto del monto total colocado. La tasa de colocación tuvo un diferencial respecto a la tasa TIIE de 28 días de menos 2 puntos base. Los recursos se usaron para financiar programas con metas sociales. Ha sido el único bono de este tipo emitido en el país, hasta ahora.

White & Case, firma global de abogados, señala que el virus está ejerciendo graves tensiones en los sistemas de salud de los países, además de tener un impacto significativo en las economías y la estabilidad financiera, cuya naturaleza no tiene precedentes.

“El financiamiento de socorro Covid-19 será necesario no solo durante la fase inicial de la pandemia, sino después de que las empresas se recuperen de las medidas necesarias para limitar su propagación. Esto podría llevar algún tiempo y las sumas requeridas serán considerables”, advirtió la firma.

La Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA), con sede en Suiza, dijo que “todos los tipos de emisores en los mercados de deuda pueden emitir un bono social relacionado con COVID-19, siempre que se aborden los cuatro componentes principales de los Principios de Bonos Sociales, y que el uso de los ingresos del vínculo se dirige exclusivamente a abordar o mitigar los problemas sociales que emanan total o parcialmente del brote de coronavirus “.

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