Al parecer, el proceso de otorgamiento de 12,000 millones de euros a Grecia se concretará en un par de semanas. Esto abre una ventana de tranquilidad en los mercados que los podría hacer repuntar, en especial al acercarse el fin del trimestre.

En efecto, aún faltan discusiones en el seno del parlamento griego sobre la aprobación del agresivo plan de austeridad que fue puesto como condición por las autoridades europeas para la liberación de los recursos.

Sin embargo, el voto de confianza que dio el Congreso al Primer Ministro Giorgos Papandreou es interpretado por los inversionistas como una señal alentadora.

Aunque no hay una solución final sobre la mesa, los inversionistas globales estarán menos tensos por algunos meses con relación a este asunto. En el ínter, las autoridades deberán trabajar en un plan que, por un lado, garantice viabilidad a los países en problemas y por otro tranquilice definitivamente a los tenedores de bonos.

La dilución del miedo respecto de Europa se empata con el comunicado de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) el día de ayer para crear las bases de lo que creemos que puede ser un buen cierre de trimestre.

Básicamente, la Fed definió que no renovará el programa de recompra de bonos conocido como Quantitative Easing 2; no obstante, dejó claro que mantendrá una postura de estímulo para la economía, la cual sigue con una trayectoria de recuperación, aunque menor a la prevista. Esto significa que las tasas de interés se mantendrán en niveles muy bajos por un tiempo aún no definido, pero muy largo.

En otro orden de ideas, en China y algunos otros países de alto crecimiento continúan registrándose datos de inflación elevada, lo cual implica que las autoridades continuarían con el proceso de restricción monetaria que actualmente llevan a cabo. El menor crecimiento en estos países, en especial China, junto con el fin de las elevadas aportaciones de liquidez que hacía la Fed, implican una base poco sólida para que los precios de los bienes básicos vuelvan a subir.

De este modo, consideramos que en el razonamiento de los inversionistas puede aparecer de nuevo la tentación de invertir en la Bolsa.

Si los precios de los bienes básicos no van a subir como lo hacían a principios del año, si los niveles de las tasas son tan bajos (y los precios de los bonos tan altos), no sería sorpresivo que los capitales especulativos busquen de nuevo rendimientos en los precios de acciones de empresas cuyos resultados no serán tan malos como algunos temieron hace unas semanas.

Basta que esta visión se combine con reportes de información económica de nuevo favorable para que pudiéramos ver una nueva demanda por acciones de emisoras en algunos sectores.

Nosotros pensamos que tal estabilización y mejoría en la información económica puede aparecer hacia finales del verano, en especial en el sector industrial, que claramente tuvo una afectación temporal por lo sucedido en Japón hace un par de meses.

Pensamos que las bolsas en Estados Unidos pueden haber mostrado un nivel piso y que el tamaño del alza que registren posterior al cierre del trimestre dependerá de la afluencia de datos económicos favorables. En el caso de México, la Bolsa puede también haber establecido un nivel de estabilidad, pero vemos una menor posibilidad de repunte debido a las numerosas colocaciones de acciones que están en puerta, las cuales pueden restringir la demanda general en el mercado.

Rodolfo Campuzano Meza es director de Análisis de INVEX. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo: [email protected]