Arabia Saudita volvió a retrasar la salida a Bolsa de su petrolera estatal, Aramco, que estaba prevista para noviembre. 

Fuentes de la compañía petrolera más grande del mundo señalaron a la necesidad de proporcionar calidad a los inversionistas sobre los beneficios del último trimestre tras los ataques sufridos en varias de sus plantas, según Financial Times.

Una de esas fuentes indicó que la llegada a Bolsa de Aranco fue pospuesto indefinidamente.

Pese a que la que sería la mayor Oferta Pública Inicial de la historia despertó interés entre los inversionistas locales, no está garantizado que Aramco pueda alcanzar una valoración de 2 billones de dólares.

Inversionistas extranjeros han mostrado una cierta inquietud sobre esta operación por las interferencias del régimen saudí en la estrategia corporativa de Aramco y por los riesgos que existen de que sus instalaciones sufran nuevos ataques.