El Gobierno de Arabia Saudita ha vuelto a insistir en que mantiene los planes de sacar a Bolsa una parte de Saudi Aramco, la petrolera estatal y la compañía más rentable del mundo, en el 2020 o el 2021.

El ministro saudí de Energía, Industria y Recursos Minerales lo confirmó este martes en Viena, donde asistió a la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que tuvo lugar los últimos dos días.

“El proceso de salida a Bolsa nunca fue totalmente suspendido”, aseguró el ministro.

“Siempre hemos sido claros en que el debut en Bolsa sucedería en el 2020 o el 2021, nunca hemos dejado de hablar de eso”, indicó Al Falih.

Arabia Saudita ha retrasado en varias ocasiones el debut en los mercados de Aramco por la incertidumbre en el mercado petrolero.

Este último factor podría afectar al precio inicial de las acciones y, por tanto, a los ingresos que obtendría el país al desprenderse de una parte de la empresa.

El pasado abril, las agencias de calificación crediticia Moody’s y Fitch Ratings publicaron sendos informes sobre la petrolera como paso previo a la emisión multimillonaria de bonos que planeaba realizar.

En el proceso, revelaron que la firma registró un beneficio neto de 111,100 millones de dólares en el 2018, lo que la convierte en la empresa más rentable del mundo.

Al no ser una empresa cotizada, Aramco nunca antes había difundido sus datos financieros y contables.

Por su parte, los bancos de inversión se preparan para volver a lanzar su convocatoria con el fin de asesorar a la petrolera sobre la OPI.

“Los banqueros que anteriormente participaban en la OPI están presionando para que se reúnan con Aramco”, dijo una de las fuentes consultadas.

J.P. Morgan, Morgan Stanley y HSBC fueron elegidos para desempeñar un papel de liderazgo en la OPI más grande del mundo cuando el plan se anunció por primera vez en el 2016.

Al Falih señaló la adquisición por parte de Aramco de 69,100 millones de dólares de una participación de 70% en la empresa de productos petroquímicos Saudi Basic Industries.

Al Falih informó sobre una reciente venta de bonos por 12,000 millones de dólares como la razón principal del retraso de la OPI.  “Ahora que todos estos problemas se han solucionado, estamos listos para comenzar a planificar la OPI”.

La OPI es una pieza central del plan del príncipe heredero para diversificar la economía del reino más allá del petróleo.