Los mercados volvieron a activar la cuenta regresiva para la mayor salida a Bolsa de la historia.

En cambio, el gigante petrolero saudí Aramco cambiará sus planes y ahora estudia dividir su Oferta Pública inicial (OPI) de acciones en dos fases, una en Arabia Saudita y otra en Tokio, según publicó The Wall Street Journal.

La mayor salida a Bolsa de la historia, además de haber sido aplazada en los últimos tiempos, podría sufrir otro cambio sustancial respecto a los planes barajados inicialmente.

El diario financiero estadounidense publicó que el gigante estatal saudita estudia materializar su OPI en dos fases.

En un primer momento, valora sacar una parte de su capital en la Bolsa de Arabia Saudita a finales de este mismo año.

Una vez afianzada su trayectoria como cotizada en la Bolsa de Arabia, Aramco sacaría una parte adicional de su capital en uno de los principales mercados internacionales en el 2020 o en el 2021.

Según las fuentes citadas por el diario estadounidense, la opción de elegir Londres o Hong Kong como sedes internacionales para su cotización está perdiendo puntos, debido a las incertidumbres latentes en Reino Unido (por el Brexit) y en China (por la guerra comercial).

Si finalmente Aramco desiste de salir a Bolsa en Londres o Hong Kong, Tokio sería la opción preferida por Aramco, según publicó The Wall Street Journal.

Exitosa emisión de deuda

En sus planes para salir a Bolsa, el gigante petrolero saudita cuenta con el precedente de la exitosa emisión de deuda que realizó en abril de este año.

Aramco debutó en el mercado de deuda con la colocación de 12,000 millones de dólares, con una demanda récord en las emisiones de bonos emergentes.

Después del retraso adoptado en la salida a Bolsa de Aramco por la inestabilidad en los mercados financieros, y en particular en el precio del petróleo, Arabia Saudita secundó la política de recortes de producción acordada por la OPEP y por otros países como Rusia, con el objetivo de reducir el exceso de oferta y elevar el precio del petróleo.

La cotización del barril del  Brent del mar del Norte, debilitada en los últimos meses por los efectos de la desaceleración económica y de la guerra comercial, intentaba afianzarse la semana pasada por encima del nivel de 60 dólares.

En lo que va del año su cotización roza el 15% de revalorización.