El índice S&P 500 cerró el miércoles con una leve ganancia mientras que el Promedio Industrial Dow Jones terminó en baja, tras una sesión volátil con debilidad en sectores como consumo masivo y financiero que contrarrestó las alzas de los papeles energéticos e industriales.

Un alza de los precios del crudo impulsó a las acciones de petroleras mientras que valores del sector transporte como CSX Corp ayudaron a papeles industriales. Pero la caída del 7.5% de IBM fue el principal lastre del S&P después de que los márgenes de la compañía no cumplieron las expectativas.

"Hubo muchos titulares empujando al mercado en diferentes direcciones. El más notorio fue el alza de los precios de la energía impulsando a ese sector", dijo David Joy, jefe de estrategias de mercado de Ameriprise. Joy atribuyó una caída de acciones financieras a un aplanamiento de la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro.

"Los resultados y la curva de rendimientos (de los bonos del Tesoro) son las dos mayores influencias", indicó Joy, añadiendo que los papeles del sector transporte "estuvieron muy fuertes hoy, lo que es una muy buena señal para la economía".

Las acciones de CSX se dispararon un 7.8% luego de que las ganancias del tercer operador ferroviario estadounidense superaron las estimaciones. La subida impulsaba a otras firmas ferroviarias y al índice de Transportes del Dow Jones, que ganó un 1.7 por ciento.

Los papeles de United Continental ganaron un 4.8% e impulsaron a otros títulos de aerolíneas luego de que la compañía reportó utilidades trimestrales mejores a las esperadas ayudada por boletos más caros.

El Promedio Industrial Dow Jones perdió 38.56 puntos, o un 0.16%, a 24,748.07 unidades. En cambio, el índice S&P 500 ganó 2.25 puntos, o un 0.08%, a 2,708.64 unidades, y el Nasdaq Composite subió 14.14 puntos, o un 0.19%, a 7,295.24 unidades.

La sesión fue volátil. El Dow Jones alternó de terreno positivo a negativo y el S&P 500 cedió gran parte de sus ganancias en los últimos minutos de la jornada.

Los precios del petróleo subieron un 2.9%, impulsados por una caída en el nivel de los inventarios en Estados Unidos. El sector energético subió un 1.6 por ciento.