Dublín.- La compañía aérea de bajo costo irlandesa Ryanair anunció el lunes que registró, como previsto, números rojos en el tercer trimestre de su ejercicio fiscal 2013-2014 pero confirmó sus objetivos tras dos advertencias sobre resultados el año pasado.

En el periodo concluido a finales de diciembre, Ryanair registró una pérdida tras impuestos de 35.2 millones de euros contra un beneficio de 18.1 millones un año antes, dijo el grupo en un comunicado.

"Nuestra pérdida del tercer trimestre de 35 millones de euros confirma nuestras previsiones y eso se debe a una caída del 9% del precio medio de los billetes y a una libra esterlina más débil", explicó el director general de la compañía Michael O'Leary.

Como consecuencia de esta bajada de precios, el número de pasajeros creció 6% en el periodo a 18.3 millones y la compañía espera transportar 81.5 millones en el año, frente a los 81 millones de una anterior previsión.

Después de dos advertencias sobre los resultados en septiembre y noviembre, la compañía confirmó el lunes también su previsión de un beneficio anual de entre 500 y 520 millones de euros.

La compañía sorprendió al mercado el año pasado con estas advertencias sobre los resultados, suscitando interrogantes sobre su modelo tras años de un éxito indiscutible.

Ante esta situación, Ryanair multiplicó los intentos de mejorar los servicios a los pasajeros, como asignar asientos y acceso rápido a algunos clientes y ofrecerá billetes flexibles.

La compañía aérea de bajo costo provocó una sacudida en el cielo europeo al anunciar a finales de noviembre la apertura de una base en Bruselas, causa de preocupación para los competidores y para los aeropuertos regionales, hasta ahora privilegiados.

mac