Rusia y otros grandes exportadores de crudo podrían aumentar la producción petrolera si el mercado global sufre déficits en el suministro, dijo el viernes el ministro de Energía ruso, Alexander Novak.

En las últimas semanas, el barril ha tocado máximos desde el 2014 por el esperado declive en las exportaciones iraníes de crudo por las sanciones impulsadas en su contra por Estados Unidos, una menor producción en Venezuela y la paralización de la actividad petrolera en Libia, Canadá y el mar del Norte.

En junio, la OPEP y otros grandes exportadores como Rusia aliviaron las restricciones de su pacto de reducción del bombeo. El acuerdo incrementa la producción petrolera combinada en 1 millón de barriles de petróleo por día (bpd), de los cuales la cuota de Rusia asciende a 200,000 bpd.

“Si necesitamos más de 1 millón de bpd, no descarto que podamos tratar el tema y tomar una decisión rápidamente”, dijo Novak a medios, agregando que los grandes exportadores podían reunirse y discutir la situación del mercado vía teleconferencia.

El ministro afirmó también que Rusia podía superar el nivel de 200,000 bpd si se necesitaba.

Sube bombeo

El jueves de la semana pasada, la Agencia Internacional de Energía señaló que había indicios “muy bienvenidos” de que la producción de los grandes exportadores había subido y que podría llegar a un récord.

Novak dijo que precios más altos por el crudo este año sumarían 2.5 billones de rublos (40,140 millones de dólares) a las arcas estatales en el 2018.

El funcionario indicó también que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China tiene un impacto negativo sobre la economía mundial y que acentuaba la volatilidad en los precios del barril.

Crudo sube pero cierra con semana negativa

El petróleo subió el viernes, pero cerró en baja por segunda semana consecutiva tras la reapertura de puertos en Libia y por la percepción de que Irán todavía podría exportar algo de crudo, pese a las sanciones de Estados Unidos.

El crudo Brent ganó 88 centavos, o 1.18%, a 75.33 dólares por barril, después de llegar a caer 1.3% más temprano. El referencial mundial del petróleo anotó un retroceso semanal de 2.7 por ciento.

El petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos ganó 68 centavos a 71.01 dólares por barril, para cerrar la semana con una baja de alrededor de 3.9 ciento.

El crudo recortó el alza cerca del cierre de la sesión por un reporte de Bloomberg de que el gobierno de Estados Unidos está considerando seriamente liberar sus reservas estratégicas de crudo, lo que aumentaría el suministro. El país tiene reservas por alrededor de 660 millones de barriles, lo que equivale al suministro de tres o cuatro meses.

“La gente ha estado hablando de eso como un rumor”, dijo Robert Yawger, director de futuros de energía en Mizuho. “Esto no es distinto de cosas que se habían dicho en las últimas semanas”.

Cientos de trabajadores de plataformas petroleras y gasíferas en Noruega fueron a huelga el martes tras rechazar un acuerdo de ajuste salarial, lo que llevó a cerrar un campo operado por Shell.

El crudo se acercó a los 80 dólares por barril a fines de junio y principios de julio debido a interrupciones en el suministro de Libia y Venezuela y a temores de que Estados Unidos presione a todos los compradores de crudo iraní a reducir las importaciones a cero a partir de noviembre.

Sin embargo, los precios se debilitaron después de que Libia, un miembro de la OPEP, reabrió algunos de sus puertos y el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo que Washington considerará otorgar exenciones a algunos compradores de crudo iraní.

Por su parte, la mezcla mexicana de exportación, en la última jornada de la semana, registró un avance de 2.72 dólares o 4.19%, con relación a la sesión del jueves para cotizar en 67.67 dólares por barril.

Sube la gasolina

En Estados Unidos el precio de la gasolina subió en promedio 1.20%, o 2 centavos, y se vendió en 2.097 dólares el galón.