El banco central de Rusia sorprendió el lunes a los mercados con un alza de su tasa de depósitos, tras considerar que la decisión de levantar una veda a la exportación de granos representaba un riesgo para la inflación.

El aumento de la tasa de depósitos, la principal herramienta del banco central para influir en la liquidez y en las tasas del mercado monetario, refleja además la preocupación por la salida de capitales del país, que ha superado los 50,000 millones de dólares en los últimos siete meses pese a que el precio del barril de petróleo ha superado los 100 dólares.

El Banco de Rusia subió su tasa de depósitos en 25 puntos básicos a un 3.50 por ciento. Sin embargo, mantuvo su tasa de refinanciamiento en el 8.25% y la repo en un 5.50 por ciento.

Tras su decisión, indicó que las tasas actuales serán "aceptables" en los próximos meses.

"La decisión se realizó tomando en cuenta expectativas de inflación aún altas y los riesgos al crecimiento económico estable", dijo el banco central en su comunicado.

"El nivel alcanzado por las tasas de interés es visto por el banco central como una vía para asegurar un equilibrio aceptable entre los riesgos de que persistan las presiones inflacionarias y de que el crecimiento económico se desacelere en los próximos meses", agregó.

Las cifras económicas mixtas vistas en abril, como un alza del desempleo, una desaceleración de la producción industrial y una inversión de capital "extremadamente bajo", indican que "permanecen los riesgos sustanciales a un crecimiento económico estable", dijo el banco central.

Como reacción al anuncio, el rublo subió a 33.40 unidades por euro/dólar, pero se mantuvo en un rango estrecho ante la renuencia de los inversores a realizar grandes apuestas en un día marcado por los feriados en Londres y Nueva York.

La mayoría de los analistas consultados por Reuters esperaban que el banco central mantuviera todas sus tasas sin cambios debido al menor crecimiento económico.

El presidente de la institución, Sergei Ignatyev, dijo la semana pasada que "no había apuro para subir las tasas y los requisitos de reservas". Pero el lunes mostró un tono diferente, al describir el levantamiento de una veda a las exportaciones de granos como "un significativo factor de riesgo".

La inflación anual, en 9.7% hasta el 23 de mayo, es un gran tema de cara a las elecciones parlamentarias de diciembre y a las presidenciales de marzo del 2012. Los analistas esperan una nueva alza de las tasas este año.

Los precios de los granos en el mercado ruso, deprimidos por la veda a las exportaciones, ya habían empezado a subir en anticipo del levantamiento de la prohibición y seguirían aumentando, según distintos expertos.

RDS