Rusia se ha convertido en el mayor comprador mundial de oro en la última década al adquirir cerca de 570 toneladas de metal, en lo que podría ser una estrategia del gobierno de Vladimir Putin para estar a salvo de la volatilidad en el precio de las divisas.

De acuerdo con estimaciones de la agencia de información financiera Bloomberg basadas en información del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rusia habría adquirido en los últimos 10 años tres veces el peso de la Estatua de la Libertad en oro.

La estrategia de Putin para el oro encaja con su nacionalismo sobre los recursos, con la agenda estatista , dijo Tim Ash, jefe de investigación de mercados emergentes de Standard Bank.

Rusia comenzó a comprar oro en el 2005, cuando se podía adquirir una onza de metal por el precio de 6.5 barriles de petróleo, lejos de los 11.5 que costaba cuando Putin llegó al poder en el 2000.

En el 2005, la onza de oro cotizaba en 495 dólares por onza, rondando máximos de 18 años; en tanto que el año pasado alcanzó niveles históricos cercanos a los 2,000 dólares ante las políticas monetarias expansivas.

Ayer, los futuros del oro en Nueva York perdieron 1.1% o 17.80 dólares a 1,649.10 dólares por onza, con lo que, en lo que va del año, acumulan una caída de 1.7 por ciento.

Aun con las fuertes compras que ha realizado Rusia, apenas es el octavo país con mayores reservas de oro. El primer lugar lo sigue ostentando Estados Unidos, con alrededor de 8,134 toneladas de oro, seguido por Alemania, con 3,391 toneladas y el propio FMI, con 2,814 toneladas.

Cuanto más oro tiene un país, más soberanía tendrá si hay un cataclismo con el dólar, el euro, la libra o cualquier otra divisas de reserva , citó la agencia a Evgeny Fedorov, legislador por el partido de Putin en Rusia.

Actualmente, las reservas de oro de Rusia ascienden a 9.5% del total de las reservas del país, muy cerca de su objetivo de 10%, aunque aún lejos de 70% que representa para países desarrollados como Estados Unidos o Alemania.