La pandemia que tuvo como foco la ciudad china de Wuhan no ha tardado en aprovechar la globalización del mundo para expandirse en prácticamente todas las áreas geográficas, golpeando, más certeramente, según los datos oficiales, a los países más desarrollados.

No obstante, también se ha extendido por zonas más deprimidas en las que los servicios sanitarios no cuentan con los recursos suficientes para testar y atender los contagios reales que se estén dando.

Quizá ésta es una de las razones por la que los mercados emergentes, en general, están aguantando mejor el socavón bajista que ha provocado la pandemia en las bolsas.

El índice MSCI que integra valores de mercados emergentes ha caído 22.8% desde el 21 de febrero, momento en el que el pánico cristalizó en fuertes ventas en la renta variable, mientras que su homólogo compuesto sólo por compañías de las plazas más desarrolladas lo hace en casi 26%, es decir, hay casi 3 puntos de diferencia entre uno y otro.

“Los mercados emergentes dependen del crecimiento y se esperaba este año que la prima de crecimiento económico comience a volver a favorecerlos frente a los países desarrollados, lo que ya no pasará hasta la segunda mitad del 2020 o potencialmente hasta el año que viene”, explicó James Donald, responsable de Mercados Emergentes de Lazard AM.

Tampoco se han comportado igual todas las plazas. El ejemplo más claro es China, que apenas ha perdido 8% en este periodo (aunque todavía está lejos de volver a la normalidad total) mientras que Brasil se ha desplomado más de 35%, siendo, entre las bolsas emergentes, la que peor ha reaccionado.

Brasil se ha encontrado con un segundo viento de cara como el desplome de los precios de las materias primas, y especialmente del petróleo tras la guerra abierta de precios que han comenzado Rusia y Arabia Saudita y que ha llevado al crudo a mínimos de hace 20 años. “Esto supone un desafío para los exportadores de petróleo como Brasil, Colombia, México y Rusia”, señaló Donald.

No obstante, estos últimos incluso están aguantando el tirón mejor que el resto y caen poco más de 24 y 17%, respectivamente desde el 21 de febrero.

La otra cara de la moneda, según James Donald, la protagonizan los países que se pueden beneficiar de los bajos precios del crudo, “como los de Europa, Indonesia, Filipinas, Turquía y la India, lo cual podría compensar en parte los déficits por cuenta corriente”.

El Nifty 50, de referencia en India, cae algo más de 27% mientras que el turco lo hace cerca de 25% desde la última semana de febrero.

Menor costo de financiamiento

Otro factor que puede mantener la balanza decantada hacia los mercados emergentes es que muchos de estos países emiten su deuda en dólares, por lo que las tasas de interés de la Reserva Federal son la principal referencia para los costos de financiamiento de dichos estados y, en este sentido, el que EU haya reducido hasta 0% el precio del dinero abarata el financiamiento emergente.

“Los mercados acabarán por encontrar piso cuando el virus se estabilice teniendo en cuenta los niveles de estímulo que se han inyectado, empezando por el mercado asiático, donde ya hay señales alentadoras”, dijo Fabrice Jacob, CEO de JKCapital.

Pese a esta mejor evolución de la mayoría de los emergentes, en el último mes, según datos recopilados por Barclays, ha habido salidas de capital de los fondos que invierten ahí 1.2% del total de los activos mientras que a nivel global, la huida de dinero en los últimos 30 días ha sido de 0.8 por ciento.