Queridos amigos: sin duda alguna, la situación en el campo de nuestro país es crítica. Por un lado, tenemos una gravísima sequía que, según el dicho de varios expertos, abarca casi 70% del terreno cultivable, mientras que por el otro, y debido a la fuerte volatilidad que se vive en los mercados, se han generado riesgos adicionales que podrían tener un impacto negativo importante para México, me refiero a la posibilidad de además de tener ciclos productivos con baja producción, ahora adicionalmente los costos sean elevados y los precios de venta bajos. Sí, amigos, leyeron bien, poca producción y precios bajos.

Empezaré por platicarles que el precio del maíz que cotiza en Chicago a marzo de este año ha perdido, del pasado 30 de agosto a la fecha, 16.29% o 50.49 dólares por tonelada al pasar de 309.93 dólares a 259.44 dólares/tonelada al cierre del pasado viernes.

Si consideramos que en México se producen aproximadamente 20 millones de toneladas para hacer cálculos redondos, lo anterior significaría una reducción en el valor de la cosecha y, por tanto, en los ingresos de los productores de poco más de 1,000 millones de dólares en tan sólo seis meses.

Es cierto que en este momento hay inventarios apretados a nivel mundial, que por problemas de sequía en América del Sur las expectativas de producción son menores y que todos estos factores deberían impulsar los precios del maíz a la alza y no a la baja; sin embargo, desde el punto de vista fundamental, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA por su sigla en inglés) emitió el pasado 23 de febrero sus predicciones de producción para el ciclo 2012-2013 y en ellos el economista en jefe del USDA habla de que los productores estadounidenses se van a lanzar a producir fuerte maíz para este ciclo con excelentes rendimientos y que, por lo tanto, los inventarios finales podrían prácticamente duplicarse con respecto a los del ciclo pasado al alcanzar poco más de 41 millones de toneladas, es decir, dos veces la producción de México en un año.

Por el lado del consumo, el subsidio que el gobierno de Estados Unidos daba a los mezcladores de etanol se acabó y la demanda de maíz para la producción del mismo ya no tiene posibilidades de crecer.

Por otra parte, la desaceleración económica que ya se vive en el continente europeo, con las posibles afectaciones que esto implica a nivel global, podrá impactar negativamente en el consumo durante el 2012, lo que generaría mayores inventarios de maíz y presiones adicionales a la baja en sus precios.

Les platico todo lo anterior porque, como ustedes saben, las fronteras de nuestro país están abiertas de par en par, lo que significa que a pesar de que la producción sea baja por la sequía, tenemos a un lado al principal productor de granos a nivel mundial.

De hecho, el USDA ubica a México en segundo lugar, junto con China, como uno de los cinco principales compradores de productos agropecuarios estadounidenses durante el 2012, por debajo de Canadá, pero por encima de la Unión Europea y Japón.

Si a lo anterior le sumamos los costos elevados por el fuerte incremento en los precios del petróleo que impacta positivamente los precios de productos como el diésel en el campo mexicano, no queda más que concluir que los márgenes de los agricultores se pueden ver seriamente afectados.

Hoy mi mensaje para los héroes del campo mexicano es que bajo ninguna circunstancia deben de dejar de tomar sus coberturas de precios, porque los riesgos que se vislumbran son muchos y no se la deben jugar.

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. Su correo electrónico es: [email protected]