El Comité federal de Mercado Abierto (FOMC por su sigla en inglés) dejó sin cambio la tasa de referencia, entre 0.25 y 0.50%, con un solo voto a favor de subirla, el de la presidenta de la Fed de Kansas, Esther L. George.

Un desempeño económico más suave de lo estimado en diciembre, guiado por la actividad menos dinámica de las empresas, es uno de los determinantes de esta decisión.

En conferencia de prensa, para explicar las razones de esta decisión, la presidenta de la Fed, Janet Yellen, detalló que el fortalecimiento del dólar y el bajo precio del petróleo siguen presionando a las industrias para invertir, generar más empleos y producir.

Entre diciembre y ahora, reconoció, el contexto internacional también ha cambiado de manera importante. Como resultado de este deterioro, el comité redujo su pronóstico de crecimiento para Estados Unidos de 2.4 a 2.2 %, precisa el comunicado correspondiente al segundo anuncio monetario del año.

La funcionaria comentó, además, que los bajos precios del petróleo han impulsado el consumo, pero matiza que esperaban una mayor respuesta.

Microdatos que he visto, muestran que los recursos extra que han obtenido los hogares por la baja de precio de los energéticos los han destinado a pagar deudas y a otros gastos, como comer en restaurantes y eventos de este tipo , observó.

La banquera central reconoció entre los eventos que observa como riesgo para el desempeño de la economía el deterioro de la actividad económica mundial, la más suave dinámica del PIB en China y la caída del Producto en Japón durante el último trimestre del año pasado.

Asimismo, consignó el deterioro económico que están experimentando exportadores de petróleo como sus dos vecinos del norte y sur, Canadá y México, que están sintiendo la presión de menores precios en sus ingresos fiscales y, en consecuencia, en su economía .

Objetivo 2%, hasta el 2018

La banquera reconoció que el objetivo de inflación de 2%, que ha sido una de las directrices de la salida de la política expansiva, se alcanzará probablemente hasta el 2018.

Nuevamente, situó en el fortalecimiento del dólar y la caída de los precios de energéticos el origen de la resistencia que mantiene la inflación para llegar al objetivo.

En el comunicado, enfatizaron que la inflación seguirá baja en el corto plazo, debido a las mayores caídas en los precios de energía , pero anticipan que subirá a 2% en el mediano plazo, ya que los efectos transitorios de la disminución de precios de energéticos y de importación se disipen.

Esta expectativa de inflación para el mediano plazo está amarrada a un fortalecimiento mayor del mercado laboral .

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