Repsol pasó en una sola jornada de prolongar su rally alcista y pulverizar nuevos récords históricos a registrar su mayor caída desde el referéndum sobre el Brexit, celebrado en junio del 2016.

Desde que comenzó mayo, sus acciones sólo habían cerrado tres sesiones a la baja, con una revalorización acumulada en estas tres semanas de 8.2 por ciento. Fruto de esa escalada, la petrolera batió reiteradamente sus máximos históricos, por encima de la barrera de 17 euros por acción. El rally de Repsol, a contracorriente incluso del mercado en las últimas sesiones, había impulsado a la petrolera al podio de los mejores valores del Ibex en lo que va del año.

La escalada del precio del petróleo hasta sus máximos desde finales del 2014 aceleró el optimismo que inyectaron los resultados publicados el pasado 4 de mayo. En el primer trimestre del año, pulverizó las previsiones al obtener un beneficio de 616 millones de euros.

En plena espiral alcista del sector y a pesar de los sucesivos récords históricos, los inversionistas se resistían a recoger utilidades en Repsol.

Ayer, en cambio, dieron vía libre a la toma de plusvalías y no sólo en la petrolera española. Las acciones de la petrolera española cayeron 4.37%, a 16.4 euros, su peor sesión desde el referéndum sobre el Brexit, cuando se hundió 10.94 por ciento.

En lo que va del año, la mayor caída se remontaba al 2 de marzo, cuando cayó 3.45 por ciento. La corrección se ha generalizado en el conjunto del sector petrolero europeo, que ha registrado su peor sesión de los 20 últimos meses.

Las caídas han rozado de media 3% en el sector estrella del último mes y en uno de los más revalorizados en lo que va de año, con subidas superiores de media a los dobles dígitos desde el inicio del 2018.

La semana pasada, los analistas de Barclays fijaron un nuevo techo en Bolsa para Repsol. El nuevo precio objetivo sube desde los 19 euros por acción anteriores hasta los 19.5.