Queridos amigos, el viernes pasado, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) emitió el reporte sobre intenciones de siembra para el ciclo 2012-2013, acompañado del reporte trimestral sobre inventarios. El resultado hizo que los precios volaran por las nubes -al menos, en los plazos cortos que cotizan en la Chicago Board of Trade-, para alcanzar ganancias de hasta 15.75 dólares/tonelada en una sola sesión y cerrar límite arriba, es decir, la propia Bolsa les puso techo para evitar que siguieran subiendo en la sesión.

Pero, ¿cuál fue el resultado del reporte y por qué la reacción del mercado?

Para empezar, el USDA emitió datos realmente encontrados e igualmente impactantes; mientras que los inventarios trimestrales salieron muy por debajo del estimado, las intenciones de siembra para el presente ciclo fueron muy por encima de lo previsto.

Así, los inventarios trimestrales al 1 de marzo se ubicaron en 152.64 millones de toneladas, muy por debajo de las 156.24 millones de toneladas que esperaba el mercado, siendo el primero de los últimos cuatro trimestres en que se ubica por debajo de las expectativas.

Lo anterior, aunado a las fuertes bajas que había sufrido el maíz, generó que los fondos de inversión vieran una oportunidad para entrar al mercado como compradores.

La pregunta que todos se hacen es si estamos frente a un cambio de tendencia -ya que el maíz ha perdido de agosto a la fecha 19%- o, simplemente, frente a una llamarada de petate. Y, desde nuestro punto de vista, es más bien lo último ya que, según diversos analistas, los datos sobre consumo para forrajero han venido disminuyendo consistentemente y se espera que en los próximos reportes mensuales sobre oferta y demanda veamos caer las exportaciones en al menos 1.3 millones de toneladas.

En contraposición al reporte de inventarios, que fue alcista, el de intenciones de siembra fue bajista, ya que se ubicó en 38.8 millones de hectáreas versus las 38.3 millones de hectáreas que se esperaban, lo que significa medio millón de hectáreas más que las estimadas y 1.6 millones de hectáreas más que el ciclo pasado.

Sobre la base de las predicciones de los analistas -que estiman inventarios finales en Estados Unidos para el ciclo 2011-2012 en 20.32 millones de toneladas, más las 38.8 millones de hectáreas a sembrar en este ciclo por un rendimiento estimado de más de 9 toneladas por hectárea, más un alza en la demanda total estimada en 10.2 millones de toneladas para el ciclo 2012-2013- los inventarios finales para las siembras que se están realizando en este momento se ubicarían en aproximadamente 46.5 millones de toneladas, más del doble que el ciclo anterior, lo cual genera fuertes presiones a la baja para el maíz que cotiza en Chicago y, por ende, para los productores de nuestro país.

Todo lo anterior ha generado que hoy tengamos un mercado invertido, es decir, que los precios de los contratos de futuros cercanos se encuentren por arriba de los de más largo plazo. Qué locura, ¿no?

Para que se den una idea, el precio del maíz a mayo se ubica en 253.53 dólares/tonelada mientras que a diciembre de este año está en 212.69 dólares/tonelada, una diferencia negativa de 40.84 dólares/tonelada en el plazo, que se utiliza como referencia para los precios de la cosecha de maíz del ciclo primavera-verano de nuestros productores.

Amigos, la única forma en que nuestras peores pesadillas no se vuelvan realidad -es decir, poca producción en México con precios bajos- es que tomen coberturas ya. No hay de otra.

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados.

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