El desierto de rentabilidad en el que vive el mundo de la inversión en los activos más seguros está llevando a las gestoras a extremar el ingenio para desarrollar productos que ofrezcan un extra de rendimiento a sus clientes, aunque sea a costa de asumir un mayor riesgo. Y Renta 4 ha decidido que el capital riesgo es un territorio a explorar en esta búsqueda.

Este segmento de la inversión está tradicionalmente vedado para el bolsillo de los particulares. El público de los fondos de capital riesgo son los clientes institucionales, los grandes inversionistas o las aseguradoras, tanto por el largo horizonte de inversión de estos vehículos como por su iliquidez y los desembolsos mínimos que reclaman.

Pero que los particulares no puedan acceder a los fondos de capital riesgo no significa que no puedan participar de alguna manera de la rentabilidad que ofrecen. Al menos, eso es lo que ha pensado Renta 4.

No es que la gestora vaya a entrar en el negocio del capital riesgo ni a invertir en compañías que normalmente no están cotizadas para intentar transformarlas y salir con plusvalías al cabo de los años, pero lo que sí va a hacer es participar en ellas de forma indirecta.

Cuatro vías

Renta 4 ha ideado cuatro maneras para llevarlo a cabo. La primera pasa por invertir en fondos de capital riesgo que estén cotizados y que a su vez tengan participaciones en compañías no cotizadas de cualquier sector (incluyendo infraestructuras). A eso se unirá la toma de posiciones en gestoras de capital riesgo que estén en Bolsa y también en empresas cotizadas cuyo accionista de referencia sea una entidad de capital riesgo.

Renta 4 no pondrá reparos a ninguna de las formas de inversión que practica el capital riesgo, ni la tradicional a través de la compra de acciones para entrar en el capital de empresas ni la más novedosa que se hace a través de deuda, así que la cuarta forma de concretar su inversión en el sector será tomar participaciones en firmas de capital riesgo cotizadas que inviertan en préstamos corporativos.

Lo hará a través de un nuevo fondo de inversión que acaba de registrar en la CNMV, donde consta con la nota más alta de riesgo en la escala que mide la seguridad de estos vehículos y que ha bautizado como Embarcadero Private Equity Global. Su nombre ya deja claro cuál es el objetivo de su inversión: podrá dedicar al capital riesgo hasta un 100% de sus recursos y siempre con un límite mínimo del 55 por ciento.

Como en otros fondos muy especializados de la gestora, Renta 4 ha buscado asesoramiento de un tercero para formar la cartera y plantear las decisiones de inversión. El elegido ha sido Embarcadero Private Equity, una firma de consultoría financiera especializada en capital riesgo creada en 2013. Su socio fundador, Mariano Olaso, lo fue también de la gestora de inversión alternativa Altamar Capital, mientras que Manuel Zayas, socio igualmente de la firma, procede de Alantra (antiguo N+1).

Una inversión mínima de 10 euros da acceso al nuevo fondo de Renta 4. Eso sí, en la categoría con las comisiones más elevadas (1.75% por gestión). A partir de ahí, los requisitos se elevan y hay que mantener un mínimo de 500,000 euros para acceder a una comisión de gestión del 1.35%. Por último, si lo que se quiere es pagar el 0.9%, el desembolso inicial ha de llegar a los tres millones de euros.

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