Los rendimientos de los bonos del gobierno de Estados Unidos a 10 años caían el lunes hasta mínimos no vistos desde el 2016, ante el aumento de casos de coronavirus fuera de China, que recrudeció los temores de que el brote pueda perjudicar la economía global más de lo pensado inicialmente.

La inversión de la curva de retornos entre la deuda del Tesoro a tres meses y 10 años también se acentuaba, una señal de que los mercados están viendo escenarios de recesión.

Los movimientos ocurren mientras los inversores venden acciones y buscan la seguridad de los bonos, ante el riesgo de que el coronavirus se convierta en una pandemia con consecuencias letales en todo el mundo, debido a que el número de infectados aumentó con fuerza en Corea del Sur, Italia e Irán.

Italia buscaba contener el mayor brote de coronavirus en Europa, cerrando las ciudades más afectadas y prohibiendo eventos públicos en gran parte del norte del país.

“Todo lo que sucede tiene que ver con una huida hacia lo que se considera activos de calidad”, dijo Ellis Phifer, estratega de mercado de Raymond James en Memphis. Destacó que los rendimientos de los bonos han estado bajando drásticamente desde fines del año pasado, cuando la rentabilidad de la deuda a 10 años aún se aproximaba a 2 por ciento.

Mientras los inversores se desprendían de las acciones, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años caía 10 puntos básicos, a 1.3705%, después de tocar previamente 1.359%, su menor nivel desde el verano boreal del 2016. El mínimo histórico ha sido de 1.321%, registrado el 6 de julio del 2016.

En tanto, el retorno de los papeles estadounidenses a 30 años bajó a un piso récord de 1.8235%, y retrocedía más tarde en 9.4 puntos básicos, a 1.813 por ciento.

Justin Onuekwusi, gestor de carteras de Legal & General Investment Management, dijo que, si bien la economía estadounidense ha sido relativamente sólida hasta el momento, “el mercado de bonos del Tesoro está incorporando la idea de que el crecimiento global va a estar rondando menos de 2 por ciento”.