El diferencial de rendimiento entre los papeles de corto y largo plazo del Tesoro estadounidense bajó el lunes a un mínimo de más de una década, ya que las preocupaciones por las guerras comerciales y divisiones internas en la zona euro impulsaron la demanda de bonos para refugio.

La preocupación por el comercio y las tensiones en Europa han despertado el temor a un menor crecimiento global que impida que la Reserva Federal eleve más las tasas de interés.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, “ve la economía fuerte, su perspectiva es fuerte porque prevé que un recorte de impuestos ayudará a la economía durante uno o dos años”, dijo Lou Brien, estratega de Mercado de DRW Trading en Chicago.

“Sin embargo, el tema comercial es algo que no ha tenido en cuenta porque no hay nada en los datos”, agregó Brien.

La brecha de retornos entre las notas a dos y 10 años cayó a 33 puntos base, su nivel más bajo desde el 2007.

El bono referencial a 10 años avanzó 5/32 en precio para rendir 2.884%, abajo del cierre del viernes de 2.90 por ciento.

El Departamento del Tesoro estadounidense está esbozando restricciones que podrían impedir que firmas con al menos 25% de propiedad china compren empresas estadounidenses, lo que alienta el temor a las guerras comerciales que dañan la economía.

La propuesta del gobierno limitaría la propiedad china en compañías estadounidenses con “tecnología industrialmente significativa”.

Un funcionario del gobierno con conocimiento del asunto enfatizó en que el umbral de propiedad chino podría cambiar antes de que se anuncien las restricciones.

Caen bonos italianos

Los bonos italianos cayeron con fuerza el lunes y la demanda de las notas alemanas —consideradas un activo seguro— crecía mientras un debate sobre inmigración amenazaba con ampliar las divisiones dentro de la zona euro y minar la autoridad de la canciller germana Angela Merkel.

Si bien la migración no es un tema de preocupación en sí para los mercados, el efecto que podría tener en la integración regional europea y la división potencialmente dañina que ha provocado al interior del gobierno de Berlín preocupa a los inverionistas, dijeron analistas.

La demanda de títulos a mediano y corto plazo se pondrá a prueba esta semana, cuando el Tesoro subaste deuda por 100,000 millones de dólares.

La emisión estará repartida en la oferta de 34,000 millones de dólares en bonos a dos años el martes, 36,000 millones de dólares en papeles a cinco años el miércoles, y 30,000 millones de dólares en bonos a siete años el jueves.