El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de China (CRMV) explicó que la comisión tiene un duro trabajo para solucionar los problemas que tiene el mercado de valores y evitar riesgos sistémicos .

Liu Shiyu admitió por primera vez que entre el 2014 y el 2015 se creó en las bolsas del país una burbuja que, cuando explotó, trajo miseria a la población.

En su primera rueda de prensa al frente de la CRMV, Liu también dijo que la retirada de las intervenciones del gobierno en el mercado no está en su agenda; se comprometió a hacer al regulador más transparente, y anunció que la descentralización del registro de las salidas a Bolsa llevará tiempo.

El presidente de la CRMV, nombrado el pasado 20 de febrero, tras la destitución de su predecesor, Xiao Gang, explicó que la comisión tiene un duro trabajo para solucionar los problemas que tiene el mercado de valores chino y evitar riesgos sistemáticos .

Causó un desastre

Liu explicó que, tras siete años de bajas cotizaciones, las bolsas chinas entraron entre el 2014 y mediados del 2015 en una etapa alcista, con revalorizaciones de entre 140 y 170% en los índices bursátiles del país, que formaron una burbuja destinada estallar de forma inesperada.

Cuando lo hizo, desencadenó muchos problemas y dejó detrás de sí un rastro de desastre y daños. Se han detonado muchos riesgos en el mercado, que han captado la atención de toda la sociedad y han provocado pánico en todo el país , afirmó Liu.

Pude entender verdaderamente la miseria de nuestra gente , continuó el presidente de la CRMV, quien añadió que las fuertes pérdidas que sufrieron los inversores son una carga pesada para la institución.

Aunque no culpó a nadie de la aparición de la burbuja bursátil, Liu reconoció que las medidas que adoptaron las autoridades el pasado verano para atajar las pérdidas generaron controversia .

El dirigente del regulador de la Bolsa china también dijo que el freno automático que se introdujo a principios del 2016, y que fue retirado a los cuatro días, tuvo unos efectos contrarios a los deseados, puesto que provocó las grandes caídas en los parqués, que pretendía evitar.

El presidente de la CRMV garantizó que no se pondrá en marcha otro mecanismo similar en los próximos años, pero explicó que se mantendrán otras medidas como la compra de títulos de las empresas más devaluadas.

Mayor transparencia

Liu también se dirigió a los inversionistas para transmitirles que la CRMV procurará ser más transparente, pero que no tiene entre sus funciones decir qué valores deberían comprar o no.

El capital se guía por los beneficios y su alma reside en la competencia. La competencia puede llevar a las dos caras de la moneda, la bonita y la fea, y es difícil que haya un término medio. Cada participante en los mercados de capitales tiene que tener paz interior y afrontar la realidad , comentó Liu.

Tras esta reflexión, el responsable de la CRMV afirmó que los mercados de valores de la segunda economía mundial son inmaduros , un comentario que arrancó los aplausos de los periodistas chinos que asistían a la rueda de prensa y le obligó a detener momentáneamente su discurso.

Sobre la reforma del sistema de aprobación de las ofertas públicas de valores (OPV), aprobada por el Legislativo en diciembre, Liu dijo que sucederá , pero advirtió que podría demorarse más de lo esperado.

El Legislativo chino aprobó el pasado diciembre esta medida, que trasladará a las bolsas la competencia para decidir si una empresa puede empezar a cotizar o no, que actualmente tiene la CRMV, con un plazo para aplicarla de dos años que empezaba el pasado 1 de marzo.