A pesar de que la semana pasada no hubo grandes motivos para festejar, los mercados se sintieron optimistas y los tableros bursátiles del globo se pintaron de negro.

Así, vimos al Dow Jones cerrar con un avance semanal de 2.8%, al Standard & Poor’s 500 trepar 2.5% y al NASDAQ 1.1%, mientras que nuestro principal indicador alcanzó niveles no vistos desde el pasado 13 de mayo al cerrar en las 32,124.48 unidades, es decir, un rendimiento semanal equivalente a 3.65 por ciento.

Por su parte, las bolsas europeas cerraron el viernes pasado con ganancias modestas, destacándose el IBEX de Madrid que avanzó un sólido 3.95% durante la sesión, para un rendimiento semanal de 7.1%, lo que se considera su mejor semana desde julio del 2009.

En los mercados cambiarios, vimos al euro recuperar terreno frente al dólar, tras haber tocado niveles mínimos cercanos a 1.17 dólares por euro, para cerrar la semana por encima de los 1.20 dólares, y qué decir de nuestro superpeso, que recuperó 2.04% o 26.22 centavos a lo largo de la semana frente al dólar, para cerrar el viernes pasado en niveles de 12.7058 pesos/dólar.

Sin duda, lo anterior ha dejado a más de uno con la ceja levantada en señal de interrogación.

Pues, ¿qué no tuvimos un arranque nefasto en junio, tras un pésimo mes de mayo? ¿Qué no hace un par de semanas, Hungría se sumaba al rosario de malas noticias provenientes de Europa? ¿No hace apenas unos días, los Credit Default Swaps o seguros contra incumplimientos crediticios nos decían que existía 75% de probabilidades de que Grecia se declarara en suspensión de pagos y que se saliera de la Unión Europea, y que el siguiente país más riesgoso era España, el mismo que cerró la semana con un avance de 7.1% en su Bolsa?

¿Acaso los graves problemas de desem­pleo que se viven en Estados Unidos y el mundo en general se han reducido?

¿Qué no el viernes pasado, el Departamento del Trabajo de Estados Unidos informó sobre el pésimo dato de las ventas minoristas correspondientes a mayo que se redujeron en 1.2%, mientras que el consenso esperaba que aumentaran en 0.2%? ¿Qué cambio? ¿Por qué los mercados se sintieron optimistas?

La verdad sea dicha es que las cosas siguen complicadas y ante la falta de noticias a lo largo de la semana, los mercados se aferraron a un buen dato de confianza del consumidor que emitiera la Universidad de Michigan a junio, que lo ubico en 75.5, comparado con el 73.6 de mayo y el 74 que esperaba la mayoría de los participantes del mercado, y a información proveniente de China, que mostró en su reporte oficial del sector externo el mayor crecimiento en sus exportaciones en los últimos seis años. Lo anterior, fue pretexto suficiente para que los mercados se tiraran a la fiesta.

Por lo pronto, la pregunta obligada es si esta semana, los mercados lograran mantener el optimismo mostrado a lo largo de la semana anterior o si volverán al estado depresivo que vimos a lo largo de mayo y principios de junio, porque si algo es cierto, es que esta semana sí habrá información a la que habrá que darle seguimiento.

Cuantas dudas e interrogantes, ¿no? La mejor respuesta es tomar coberturas. Lástima queridos amigos, que no haya coberturas para el fut, pues tras el partido inaugural del Mundial, yo ya habría comprado las mías.

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. Su correo electrónico es: [email protected]