La reforma energética implicará una oleada de Inversión Extranjera Directa (IED), de entre 15,000 y 20,000 millones de dólares, lo que implicará que el monto de los capitales foráneos hacia México vea un incremento de 1.5 a 2 puntos porcentuales como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), aseguró Alexis Milo.

El Economista en Jefe de la representación en México del Deutsche Bank dijo que de esta forma la economía mexicana alcanzará un ritmo de crecimiento de 5% anual. Sin embargo, este prospectiva supone un horizonte de mediano y largo plazo, que dependerá de cómo aterrizan los cambios constitucionales en leyes secundarias y de cómo funcionan éstas en la práctica.

Según los pronósticos del banco alemán, la reforma energética de México elevará la producción de crudo de 2.5 millones de barriles diarios a 3.5 millones o incluso 4 millones diarios.

Asimismo, se prevé que los precios de las tarifas eléctricas al sector industrial disminuirán de 30 a 40%, a niveles similares a los que se cobran en Estados Unidos.

La reforma energética ha causado buena impresión entre los inversionistas, porque introduce los contratos de producción compartida y las licencias. Esto ayudó a mejorar las opiniones sobre México y a elevar el apetito por el país , comentó Milo en entrevista.

El directivo hizo ver que la reforma detonará una serie de inversiones en la exploración y la producción de hidrocarburos, pero también en materia de infraestructura y servicios relacionados con el sector, de ahí que su impacto será transversal para la economía interna.

Renta variable

Alexis Milo quien anteriormente se desempeñó como comisionado de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) refirió que la reforma energética llega en un buen momento, ya que este año los flujos de inversión internacional le darán preferencia a los activos de renta variable por encima de a los de renta fija.

Debido a las bajas tasas de interés, los bonos públicos (que se consideran como los activos financieros más seguros) no serán tan atractivos durante el año como las acciones y los instrumentos alternativos, entre ellos los fondos de inversión y los commodities , dijo el experto.

Bajo este escenario, Deutsche Bank considera que, a nivel internacional, los portafolios estarán integrados de la siguiente manera: 55%, renta variable; 30%, renta fija; 3%, activos monetarios, y 12%, activos alternativos.

En este sentido, Milo estimó que el 2014 será un buen año para la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), ya que los inversionistas foráneos buscarán comprar instrumentos de renta variable y, en particular, se verán atraídos por las empresas relacionadas con los sectores energético y de infraestructura.Para este año, Deutsche Bank estima que la economía nacional crecerá 3.2% y que la inflación se ubicará en 3.9% a finales del año.

Milo advirtió que se avecinan tiempos de volatilidad por los ajustes en la política monetaria de Estados Unidos, lo que ocasionará presiones sobre el peso y eventualmente movimientos en los flujos de capital.

Sin embargo, consideró que los efectos negativos serán limitados por el atractivo que el mercado mexicano representa para el exterior.

guadalupe.cadena@eleconomista.mx