El 25 de julio, comenzó una nueva historia en el mercado bursátil del país, una segunda bolsa inició operaciones con una muestra de 52 emisoras y con la expectativa de hacer crecer el negocio para generar mayores oportunidades para los inversionistas.

Para su arranque, la Bolsa Institucional de Valores (Biva) requirió del esfuerzo de diferentes sectores, entre ellos las casas de Bolsa, quienes tuvieron que desembolsar importantes recursos para modificar sus sistemas, lograr la conectividad y de esta manera ofrecer a sus clientes un mejor servicio.

Largo plazo

Analistas coinciden en que será en el largo plazo (LP) cuando las casas de bolsa podrán ver frutos de esta inversión, ya que los objetivos planteados por la nueva bolsa de hacer crecer el mercado demandan esfuerzo, pero sobre todo de tiempo.

“Se han invertido importantes recursos e infraestructura para poder conectar a los sistemas de Biva, lo que esperamos reditúe en el mediano o largo plazos a través de propiciar un mercado con mayor número de emisoras tanto en capitales como en deuda, que compense estas inversiones importantes que ha hecho la casa de bolsa”, indicó Armando Uriel Rodríguez Díaz, analista senior de Punto Casa de Bolsa.

Asimismo, Gilberto Romero, director de Mercados de Grupo Financiero Ve por Más, coincidió en que como casas de bolsa están incurriendo en mayores costos, pero se tiene la esperanza de que llegarán nuevos clientes y se incrementarán los flujos actuales tanto en productos como participantes, lo cual se verá reflejado en emisiones futuras.

“Hay que desarrollar la tecnología para recibir la información que está emitiendo Biva, dado que la idea es la mejor ejecución, hay que comprar un algoritmo para que automáticamente al momento de estar ejecutando una orden se vaya al mejor precio, los tres criterios que están definidos son mejor precio, volumen y la probabilidad de ejecución”, explicó.

“Entonces desarrollar toda la infraestructura para poder tener estos accesos y todos los ingresos de información e índices así como el algoritmo de información son costos adicionales además del mantenimiento de la membresía”.

Por su parte, Juan S. Musi, director general de CIFondos, aseguró que desde el inicio hubo una clara voluntad para sacar adelante el proyecto de la bolsa, por lo que los costos de la conectividad se estarán absorbiendo completamente por las casas de bolsa, por lo que descarta que trasladen a sus clientes a través de mayores comisiones.

“El reto al principio fue el tiempo y el dinero, se destinaron muchos recursos para la conectividad, humanos y tecnológicos, para tener ambas plataformas listas”, expresó.

“La idea es mejorar los costos, por lo que la recuperación de la inversión la vamos a tener en un lapso de tiempo, producto del volumen y la transacciones, pero no será con cargo al cliente, al contrario la idea es ir en el sentido opuesto, que haya más volumen a más bajo costo”, explicó.

Competencia

Los especialistas coinciden en que, a pesar de que se ha cuestionado si era necesaria una segunda bolsa, dado el tamaño del mercado en México, el simple hecho de que haya competencia en el sector significa una mejora para todos, pero sobre todo para el consumidor final que son los inversionistas.

“Veo bien la llegada de Biva al mercado, no me gustan los monopolios, los monopolios tienden a ser malos y perversos, porque tienen esa exclusiva que van en detrimento del servicios, los precios y de la relación con tu cliente. Creemos que los intermediarios y los clientes van a ser los beneficiados al tener un par de alternativas que les mejore precios, tiempos de ejecución y servicios”, señaló el director general de CIFondos.

“La competencia siempre es importante, yo creo que la parte de Biva está concentrada en un hecho específico que sin duda pretende traer oportunidades a los inversionistas y en general al mercado”, comentó el director de Mercados de Grupo Financiero Ve por Más.

Nuevas emisoras

Aumentar el número de emisoras en bolsa es uno de los principales objetivos de Biva; sin embargo, debido a la falta de cultura financiera que existe en el país, aunado a los costos que implica para una pequeña empresa listarse, cumplir con su meta implicará un proceso más largo.

“Los costos de listado pudieran ser muy altos dado el tamaño de la empresa, como hemos visto, una emisión pequeña de capitales ronda entre los 500 y 1,000 millones de pesos, esto sugiere que la empresa tendría que tener un tamaño importante”, explicó el analista senior de Punto Casa de Bolsa.

“Es decir, sí puedes hacer un levantamiento pequeño, sin embargo puede que no seas tan atractivo para inversionistas institucionales como las afores”, dijo.

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