El recorte en la tasa de interés de referencia puede no ser suficiente para detener la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, pues es necesario conjuntar otros factores que impulsen un crecimiento sostenido, consideraron especialistas bursátiles.

“No estamos en normalidad, el mundo está en crisis y bajando tasas para impulsar la economía y aunque es claro que un ajuste genera un incentivo para apostarle a Bolsa, no viene acompañado de seguridad, sino de riesgo”, explicó Jorge Gordillo, director de Análisis de CI Banco.

Ayer, el Banco de México redujo nuevamente la tasa de referencia, dejándola en 4.25%, con lo que se alejó del nivel de 7.25% al que se ubicaba a inicios de año.

Desde el último ajuste en la tasa (13 de agosto) y hasta este miércoles, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores (S&P/BMV IPC), registra una caída cercana a 6 por ciento.

En lo que va del año, el índice aun se encuentra en terreno negativo, con una caída de 17.70%, a 36,333.65 unidades desde los 43,541.02 puntos del cierre del 31 de diciembre del 2019.

El rendimiento que paga la Bolsa tiende a subir cuando las tasas de interés son bajas, sin embargo, los analistas explican que, aunque un ajuste en este referencial sí es un estímulo para el mercado, deben conjugarse otros factores, como el crecimiento económico en el país.

Armando Rodríguez, director general de Signum Research, explicó que las valuaciones del S&P/BMV IPC también pueden mejorar con los reportes financieros más positivos de las empresas.

judith.santiago@eleconomista.mx