La tendencia de rebajas a las calificaciones corporativas en América Latina (LatAm) continuará en 2021, dada la gran cantidad de emisores con Perspectivas de Calificación Negativa y la conversión promedio a largo plazo a una tasa de rebaja de 50 a 60%, típicamente dentro de los 12-18 meses posteriores se está estableciendo la perspectiva, dijo en un artículo para inversionistas la agencia calificadora Fitch Ratings.

“Aproximadamente el 60% de las Perspectivas de Calificación Negativa se deben a emisores cuyas notas crediticias están directamente vinculadas a Calificaciones Soberanas que tienen sesgos de calificación negativos”, detalló la firma.

Agregó que, el resto se debe a razones específicas del emisor, incluidos cambios en el equilibrio de la oferta/demanda del sector con implicaciones en los ingresos, problemas de liquidez y estructura de capital tensos.

La pandemia causada por el  Covid-19 ha causado estragos a nivel sanitario y económico debido a las fuertes medidas de confinamiento implementadas alrededor del mundo, principalmente en el primer trimestre del año, y recientemente con los rebrotes a nivel global.

La agencia calificadora indicó que este año, para el periodo que abarca al 31 de octubre, el 33% o 75 de los 225 emisores corporativos latinoamericanos calificados por Fitch en una amplia gama de sectores tienen una Perspectiva de Calificación Negativa.

“Esto se compara con solo el 12% al 31 de octubre del año pasado. La trayectoria de calificación crediticia negativa de Brasil (BB– / Negativa) y Colombia (BBB– / Negativa), que se espera que experimenten una contracción económica de un dígito medio en 2020, está impulsando aproximadamente la mitad de las Perspectivas Negativas”, indicó Fitch.

Hay emisores que operan en sectores relativamente resistentes a los efectos del virus con Perspectivas de Calificación Negativa por razones específicas del emisor. Las empresas de telecomunicaciones Empresa Nacional de Telecomunicaciones (BBB– / Negativo) y Telefónica del Perú (BBB / Negativo) son ejemplos.

“El sector se está beneficiando de la fuerte demanda de conectividad durante la crisis sanitaria, pero el EBITDA de algunos emisores se verá presionado por la competencia y la incapacidad de trasladar los efectos financieros de las monedas más débiles a los clientes”, indicó Fitch.

claudia.tejeda@eleconomista.mx