Wall Street vive un rally que parece no tener fin. El Nasdaq, el Dow Jones y el S&P 500 superaron varias barreras en el 2017 y han comenzado el nuevo año de la misma manera. No obstante, para las tecnológicas recién salidas a los parqués estadounidenses, los últimos 12 meses no han dejado buenas noticias.


Había grandes esperanzas en los debuts de los unicornios (empresas privadas no cotizadas valoradas en al menos 1,000 millones de dólares) Snap –la firma que está detrás de la aplicación de mensajes instantáneos Snapchat– y Blue Apron –el servicio de entrega de comida a domicilio.


El estreno de la primera se ha colocado como la tercera mayor salida a Bolsa entre las tecnológicas desde 2010, lo que la sitúa en la misma lista que Facebook y Alibaba. Sus acciones acumularon un alza del 44% en la primera jornada, pero a estas alturas ya han perdido el precio de salida (17 dólares) y caen en torno a un 14%.


No obstante, su año ha sido mejor que el de Blue Apron. La firma ya ha perdido un 60% desde su debut y se ha dejado por el camino a su cofundador y consejero delegado, Matt Salzberg, y a un 60% de la plantilla, que será despedida para recortar costes.


2017 fue el año de Roku, el fabricante de dispositivos y software que permite a los usuarios ver contenidos en streaming en la televisión. La empresa comenzó a cotizar en el Nasdaq a finales de septiembre, se anotó un 68% en su debut y desde entonces acumula ya un alza de más del 260%. Entre las razones que motivan este ascenso está el reciente acuerdo entre Disney y Fox que, según los analistas, le beneficiará al poder incorporar nueva oferta a sus servicios.


Pese al desigual comportamiento que han tenido estas tecnológicas, los inversores están expectantes ante los unicornios que podrían debutar el próximo año. La salida más probable parece la de Spotify que, según publicaron este miércoles algunos medios estadounidenses, presentó su folleto en diciembre, aunque de forma confidencial.

El gigante de la música online llevará a cabo una colocación directa en vez de una oferta pública de venta (OPV), para evitar los gastos que conlleva el proceso así como permitir que las participaciones de sus actuales accionistas no se diluyan. Sus planes para debutar en los parqués, que han aumentado su valor un 20% en los últimos meses, están previstos para el primer trimestre del 2018.


Spotify experimentó un gran impulso el año pasado gracias al acuerdo que firmó con su rival chino Tencent, por el cual cada compañía adquirirá una participación minoritaria en la otra. Un acuerdo que, además, servirá a la plataforma como apoyo a los planes de aterrizaje en el país asiático.

Los analistas también ven altas probabilidades de que la plataforma de alquiler vacacional Airbnb comience a cotizar este año. Sin embargo, en octubre, su consejero delegado, Brain Chesky, explicó a Fortune que aún faltaba un año para cumplir el plazo de 24 meses anunciado a principios del 2017. “Estaremos preparados para salir a Bolsa tan pronto como podamos”, recalcó.


La startup prefiere consolidar su crecimiento y sus nuevos servicios así como solucionar los problemas legales que tiene abiertos en algunos de sus principales mercados, como París, Berlín o Barcelona. Además, en un informe publicado recientemente, Morgan Stanley reduce las expectativas de crecimiento de Airbnb para el 2020 y espera que crezca un 6% en vez del 9% de la demanda hotelera.


Los rumores también rodean a Dropbox, valorada en alrededor de 10.000 millones de dólares en una ronda de financiación privada hace ya tres años. Durante el verano, Bloomberg anunció que la plataforma online de almacenamiento de archivos habría contactado con Goldman Sachs para preparar su debut en los parqués. Además, el año pasado, también ha llevado a cabo varios cambios en su equipo, como la contratación del director

financiero de Nike, Don Blair, e introducido servicios de pago para las empresas. Asimismo, a principios de 2017, anunció que había logrado un ebitda positivo a principios de años y que estaba cerca de alcanzar los 1.000 millones de dólares en ingresos.


Uber también está en las listas de OPVs (ofertas públicas de venta) para el 2018, aunque pocos lo ven posible. Por el momento, en noviembre, un consorcio liderado por SoftBank realizó una oferta a la compañía: la compra de un 15% de la empresa de transporte, aunque con una rebaja del 20% de su valoración, lo que la situaría por debajo de los 50.000 millones de dólares.


No obstante, antes de su salida a Bolsa, Uber tiene que solucionar sus problemas en los tribunales y su consejero delegado, Dara Khosrowshahi, parece consciente de ello, pues ya hablado de retrasar la OPV para 2019. La empresa de transporte recibió a finales de 2017 un gran golpe desde el Viejo Continente.


El Tribunal de Justicia Europeo ha dictaminado que Uber debe calificarse como “un servicio en el ámbito del transporte”, por lo que debe ajustarse a la normativa de ese sector en cada país de la UE. Hasta ahora, Uber se acogía a la libre circulación de servicios argumentando que era una plataforma digital de intermediación entre conductores particulares y potenciales pasajeros.