Entre el 27 de noviembre y el 16 de diciembre, donde el IPC perdió 9.99%, la parte media y larga de la curva de rendimientos de bonos M aumentó al menos 30 puntos base, mientras que los CDS en dólares a cinco años crecieron 34.7 puntos base (pb). De forma que, en este periodo, los inversionistas estaban dispuestos a pagar menos por los valores mexicanos.

Posteriormente, del 16 al 23 de diciembre se observaron fuertes ajustes a la baja en la parte larga de la curva de rendimientos, con reducciones mayores a 25 pb a partir del plazo de siete años, alcanzando incluso caídas de 50 puntos base para los bonos a 20 y 30 años.

La disminución en las tasas de interés, que implica un aumento del precio de los bonos, coincidió con la recuperación del mercado de capitales mexicano: el IPC en el mismo plazo creció 6.29%, señal de un aumento en la confianza de los inversionistas en instrumentos mexicanos. En dicha semana, los CDS disminuyeron 22.23 pb, en línea con las apreciaciones tanto del mercado de capitales como del mercado de deuda.

Otras economías emergentes observaron el mismo comportamiento. Por ejemplo, el Índice de la Bolsa de Comercio de Santiago (IPSA), del 27 de noviembre al 16 de diciembre, cayó 5.77%, con un aumento en el rendimiento de los bonos gubernamentales a 10 años de 11.1 puntos base; mientras que el Índice General de la Bolsa de Valores de Lima retrocedió 7.27% y los bonos a 10 años subieron 38.9 puntos base. En la semana siguiente, la recuperación en dichos mercados fue inferior a la observada en México, con un avance de 1.84% en el IPSA y una caída en tasas a 10 años de 11.2 puntos base; en tanto, la Bolsa de Perú avanzó 2.98% y los bonos a 10 años disminuyeron 25.1 puntos base.

Por el contrario, en los mercados estadounidenses la sincronía entre los precios del mercado de capitales y el de deuda no se dio, respetando la función de activo de refugio de valor para los bonos gubernamentales. Previo al 16 de diciembre el S&P 500 cayó 4.82%, y los bonos del Tesoro se apreciaron, con una disminución en rendimiento de 20 pb; una vez que los mercados se recuperaron después del 16 de diciembre, el S&P 500 avanzó 5.55% y los bonos a 10 años se normalizaron, incrementando 19.9 puntos base.

Podemos concluir que en escenarios de incertidumbre, como el observado a la espera de la decisión de política monetaria de diciembre, y bajo la coyuntura actual, donde contrastan las expectativas de normalización de política monetaria en Estados Unidos e Inglaterra con las políticas laxas de Europa, Japón y los países emergentes, los flujos de inversión no sustituyen instrumentos de capitales por deuda en cada país, como sucede en condiciones de menor volatilidad.

En cambio, los activos libres de riesgo se vuelven los instrumentos de deuda de países considerados como los más seguros y con mejores expectativas de crecimiento económico, como Estados Unidos, provocando una depreciación (o apreciación) generalizada para los instrumentos de ambas naturalezas en los países emergentes.

Ana Tellería es analista de Renta Fija en Signum Research.

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