Si por algo se caracteriza la economía mundial es por su divergencia. Mientras Estados Unidos tiene como marcado en el calendario la subida de tasas después de retirar las inyecciones de liquidez, en Europa el desempleo, la reducción de la deuda, el creciente riesgo de deflación y la puesta en macha del QE marcan el devenir de los mercados.

En medio de este complejo escenario, BNP Paribas Wealth Management propone ideas de inversión con las que obtener rentabilidad en un entorno de tasas bajas.

La primera es invertir en bonos corporativos. Gonzalo Murcia, de BNP Paribas Wealth Management, considera que siguen existiendo oportunidades en los bonos corporativos high yield estadounidenses y europeos.

Lo anterior, porque ofrecen un nivel de retorno atractivo, y en el caso de los europeos, estos están menos expuestos a un aumento de las tasas de interés estadounidenses. Desde BNP Paribas recomiendan invertir en ellos a través de fondos para beneficiarse de una diversificación adecuada.

La segunda idea son los bonos emergentes en divisas internacionales. Desde la entidad consideran que los riesgos de crédito se han reducido debido a que la calidad del crecimiento en los países emergentes, especialmente en Asia, ha aislado a este tipo de activos de factores externos.

Murcia considera que un crecimiento estable en China, por encima de 6%, unido a los reducidos precios de las materias primas y una subida de las tasas, permitiría a los inversionistas obtener rentabilidades totales positivas en la deuda de países emergentes en divisa internacional.

También sugieren invertir en bonos convertibles europeos. La rentabilidad de esta clase de activos depende de tres factores: el precio de los valores subyacentes, la evolución de los riesgos crediticios y la evolución de la volatilidad de los precios de valores subyacentes.

La cuarta idea se basa en lo atractivo de los dividendos. Esta opción está pensada para los inversionistas que buscan obtener ingresos periódicos. Para sacar partido de estos activos y debido a la mayor volatilidad, deberían emplearse como complemento y no como única opción.

Sugieren también invertir en sociedades de inversión inmobiliaria, que permiten a los inversionistas diversificar sus activos por región y por sector inmobiliario. Ofrecen una buena liquidez y una gestión activa delegada que puede generar plusvalías y dividendos.

BNP Paribas sugiere aprovecharse de un dólar fuerte. Dice que dicho fortalecimiento es fruto de la aceleración del crecimiento mundial, a cuya cabeza se sitúa Estados Unidos. Esta apreciación de la divisa estadounidense favorece a las empresas europeas y japonesas que cuentan con exposición al mercado estadounidense, favoreciendo sus exportaciones.

Los sectores estadounidenses más beneficiados por esta situación son las farmacéuticas; los alimentos básicos; el automotor; las telecomunicaciones y los bancos. Por su parte, los europeos que pueden sacar provecho de ello son el sanitario; los semiconductores; el consumo y el tecnológico.

En BNP Paribas se inclinan por los mercados emergentes y dentro de los mismos China es el favorito.

En segundo lugar, se decantan por India y México, ya que los gobiernos de ambos países están poniendo en marcha reformas fiscales para impulsar el crecimiento.

Como opción alternativa, eligen a Indonesia donde las reformas de infraestructuras y energía son la preocupación del Ejecutivo.

También sugieren invertir en el mercado de divisas, pues la idea clave es la apreciación contínua del dólar a lo largo de 2015.

En este sentido las oportunidades deberían ser mayores para los inversionistas de la zona euro que para los inversionistas en dólares