Al igual que con los mercados y la economía, algunas casas de inversión han publicado recientemente sus análisis y pronósticos sobre los resultados del próximo Mundial de Futbol. El tema parece trivial pero creo que gracias al enfoque de seriedad que tienen algunos de estos reportes, vienen muy a modo para ilustrar de manera analógica cómo se pronostica el comportamiento de variables en el futuro en un entorno de incertidumbre, y en donde el resultado final depende de muchas cosas.

Estudios publicados por Goldman Sachs o Pricewaterhouse intentan determinar los resultados del Mundial utilizando elementos formales basados en información estadística del pasado. Para ello resulta indispensable aglutinar la mayor cantidad de información posible: resultados de mundiales anteriores, la clasificacion de FIFA, los sueldos de los integrantes de cada Selección, los resultados de la etapa de calificación, etcétera.

No conformes con eso, estos estudios incorporan variables como el PIB per cápita de cada país, su situación económica o financiera, así como su grado de desarrollo. Los estudios muestran tablas con los equipos con mejores resultados, con más goles metidos, con mayor número de derrotas (México), etcétera.

De ahí se obtiene una clasificación probabilística de cuál es el chance de cada equipo para ganar el Mundial. Posteriormente se capturan los resultados según esa probabilidad.

No es ninguna sorpresa que, según estos estudios, el ganador del Mundial vaya a ser Brasil. Simplemente el peso de los resultados de Brasil comparados con otra Selección es abrumador. Personalmente llevo observando estos análisis en los últimos tres mundiales y el resultado es el mismo: Brasil es el favorito. Viéndolo desde un punto de vista estrictamente pragmático, este método ha sido acertado en uno de tres casos.

Hay otra técnica en que se producen estimaciones; ésta consiste en hacer caso a los rumores de la mayoría. Sin pensar en la estadística, hoy en día muchos auguran un triunfo de España simplemente por extrapolar los resultados recientes de dicha Selección y del Barcelona, equipo que le aporta un buen número de jugadores, y que en el pasado reciente ha jugado de manera brillante.

Esto podría ser catalogado como un análisis basado en el momento y en la percepción de quienes opinan. Su validez es tan grande como la primera técnica y su margen de error igual de amplio.

En el mundo de los mercados sucede algo parecido; hay quienes desarrollan modelos basados en técnicas que en su mayoría utilizan información del pasado para inferir el futuro. Asimismo, hay quienes le dan mayor ponderación a la percepción actual de quienes opinan o quienes tienen cierta experiencia observando los fenómenos en cuestión.

Si uno piensa con detenimiento va a llegar a dos conclusiones:

1.- El resultado final estará entre lo que se vaticina por las dos vías y 2.- Siempre habrá sorpresas.

En esta Copa del Mundo, como en todas, hay presentes muchos factores ­inéditos. Por primera vez en la historia la Selección local está clasificada por encima del lugar 50 de la FIFA; ello pudiera implicar que no necesariamente se cumplirá el adagio de que el país sede avance a la segunda ronda (¡ojalá!).

Por primera vez países que no han sido campeones son grandes favoritos; por primera vez en varios mundiales Brasil tiene un grupo difícil en la primera ronda, por primera vez juegan seis equipos africanos en condiciones de cuasi-localía.

En la economía y los mercados sucede algo parecido, no es la primera crisis de deuda que experimenta la humanidad, pero sí la más grande y su evolución está plagada de factores inéditos: globalización, inflación bajísima, estímulos extraordinarios, entre otros.

Ello implica que los pronósticos que vemos hoy tienen elementos similares a los resultados del Mundial, no pueden ser ni muy técnicos ni muy intuitivos, y su margen de error es elevado.

*Rodolfo Campuzano Meza es director de Análisis de INVEX.

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