Los precios del petróleo subieron el martes casi un 2% hasta alcanzar su nivel más alto en más de dos años, impulsados por expectativas de una rápida recuperación de la demanda en la segunda mitad de 2021.

El crudo Brent subió 1.13 dólares, o un 1.6%, para cerrar en 73.99 dólares el barril. El referente mundial durante la sesión alcanzó los 74,07 dólares el barril, su máximo desde abril de 2019.

El petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) subió 1,24 dólares, o un 1.8%, para terminar en 72.12 dólares el barril, tras haber alcanzado un máximo de sesión de 72.19 dólares el barril, su mayor nivel desde octubre de 2018.

Impulsando los precios, los mayores intermediarios de petróleo del mundo dijeron el martes que ven el barril por encima de los 70 dólares el barril y que la demanda volverá a los niveles prepandémicos en el segundo semestre de 2022.

El presidente ejecutivo de Vitol, Russell Hardy, ve al petróleo moviéndose entre los 70 y los 80 dólares el barril en lo que queda de 2021 ante la expectativa de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) mantenga la disciplina en la oferta, pero las exportaciones de Irán podrían reanudarse si Estados Unidos vuelve a un acuerdo nuclear.

El presidente ejecutivo de Trafigura, Jeremy Weir, dijo en el mismo evento que había muchas posibilidades de que los precios alcanzaran los 100 dólares por barril debido a la caída de las reservas antes de que el mundo alcance el pico de demanda de petróleo.

Los productores de la OPEP+ han ido relajando poco a poco los frenos a la producción en los últimos meses.

"La decisión de la OPEP+ de ser demasiado cauta a la hora de devolver la oferta al mercado, tanto si se trata de una verdadera cautela como si están avivando a propósito los precios del petróleo, ha sido uno de los principales responsables de que el barril de Brent esté a 73 dólares", dijo Louise Dickson, analista de mercados petroleros de Rystad Energy.

Los analistas encuestados por Reuters esperan que las existencias de crudo en Estados Unidos hayan caído por cuarta semana consecutiva, con un descenso de unos 3.3 millones de barriles la semana pasada.

Los inversionistas y los operadores también están pendientes del resultado de la reunión de dos días de la Reserva Federal de Estados Unidos, que comienza el martes, para saber cuándo empezará a reducir su estímulo monetario.

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