Los precios del petróleo subieron más de un 2% el miércoles, impulsados por una gran caída de los inventarios de combustible en Estados Unidos y las expectativas de que los productores de la OPEP+ podrían decidir no aumentar la producción cuando se reúnan esta semana.

Las existencias de gasolina de Estados Unidos sufrieron la mayor caída de la que se tenga registro la semana pasada y la refinación tocó a un mínimo histórico a raíz de una dura helada en Texas que cerró la producción.

Los inventarios de gasolina cayeron a 243.5 millones de barriles, dijo la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, mientras que las reservas de destilados anotaron su mayor baja desde 2003 a 143 millones de barriles.

"Esta caída se debe en un 100% a la tormenta en Texas", dijo John Kilduff, socio de Again Capital Markets en Nueva York. "Congeló toda la cadena de suministro de Texas y provocó una reducción de los productos refinados disponibles".

Los inventarios de crudo aumentaron 21.6 millones de barriles, la mayor cantidad registrada, a 484.6 millones de barriles, dijo la EIA. El uso de la capacidad de refinación se redujo a solo el 56% del total, la más baja registrada.

El crudo Brent subió 1.37 dólares, o un 2.19%, a 64.07 dólares el barril, mientras que el contrato West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos ganó 1.53 dólares, o un 2.56%, a 61.28 dólares el barril.

Los precios del petróleo ya subían después de que Reuters, citando tres fuentes, informó que el grupo OPEP+ está considerando renovar los recortes de producción de marzo a abril en lugar de aumentar la producción.

Antes, se esperaba en general que el grupo suavizara los recortes de producción el jueves.

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