Los precios del petróleo subieron este jueves, con el crudo Brent tocando su nivel más alto en más de dos meses, apoyado por la creciente demanda por combustible y la reducción de los inventarios de crudo en Estados Unidos, mientras la producción sigue frenada en el Golfo de México después del paso de dos huracanes.

La preocupación por la oferta hizo que los fondos tomaran más posiciones largas, según analistas.

El crudo Brent subió 1,06 dólares, o un 1.4%, hasta los 77.25 dólares el barril, su precio más alto desde mediados de julio. El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) ganó 1.07 dólares, o un 1.5%, hasta los 73.30 dólares el barril.

La realidad se está imponiendo: se habla cada vez más de la reducción de los inventarios mundiales y hay preocupación por los problemas de suministro de cara al invierno", dijo Phil Flynn, analista principal de Price Futures Group en Chicago.

El miércoles, ambos contratos saltaron un 2.5% después de que la Administración de Información de Energía de Estados Unidos informó de que las existencias de crudo locales en la semana hasta el 17 de septiembre cayeron 3.5 millones de barriles a 414 millones, un mínimo desde octubre de 2018.

Algunos miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados han tenido dificultades para aumentar la producción después de años de falta de inversión o retrasos en los trabajos de mantenimiento durante la pandemia.

El miércoles, el ministro de Petróleo de Irak dijo que la OPEP+ estaba trabajando para mantener el crudo cerca de los 70 dólares por barril mientras la economía mundial se recupera. El grupo se reunirá el próximo 4 de octubre.

La capacidad de exportación de Irán depende en parte de la reactivación de su acuerdo nuclear de 2015. La ventana sigue abierta, pero Teherán no ha indicado si está dispuesto a reanudar las conversaciones en Viena, dijo un alto funcionario estadounidense.

Un aumento de los precios del gas natural también está apoyando el sentimiento del mercado, dijo ANZ Research.

"La escasez de suministro de gas podría alentar a las empresas eléctricas a cambiar el gas por el petróleo si el invierno resulta ser más frío este año", escribieron analistas de ANZ en una nota.