Los precios del crudo cayeron cerca de un 1% el viernes, presionados por la creciente preocupación sobre la demanda de combustible mientras la epidemia de coronavirus se propaga más allá de China, y por la aparente falta de prisa de los grandes productores por reducir su bombeo para respaldar al mercado.

Las más recientes señales de infecciones fuera de la provincia china de Hubei, epicentro del brote, provocaron una ola de ventas en los mercados financieros, en momentos en que autoridades del G-20 viajan a Arabia Saudita para mantener conversaciones sobre la economía global.

El referencial internacional Brent llegó a ceder más de un 2% antes de cerrar con una baja de 81 centavos o 1.4%, hasta 58.50 dólares el barril, mientras que los futuros del crudo en Estados Unidos perdieron 50 centavos o 0.9%, hasta 53.38 dólares el barril.

Ambos referenciales anotaron su segundo avance semanal consecutivo. El Brent ganó un 2% y el West Texas Intermediate (WTI) subió 2.6%, debido a que los temores sobre el impacto del virus en la demanda disminuyeron a comienzos de la semana y después de un incremento menor que lo esperado de los inventarios en Estados Unidos.

"Es seguro decir que la incertidumbre (en torno al coronavirus) ha regresado con fuerza", dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas en Saxo Bank. "Tenemos que reconocer que estamos lidiando con el mayor shock de demanda desde la crisis financiera (...) Hasta que veamos a China volver a trabajar, el virus será el foco principal".

En la más reciente señal de su impacto económico, la actividad de los sectores manufacturero y de servicios de Estados Unidos se estancó en febrero.