Washington - Los precios al productor en Estados Unidos, sin contar la energía y los alimentos, registraron su mayor aumento en seis meses en enero, pero es poco probable que generen presiones inflacionarias debido a la holgura del mercado laboral.

El Departamento del Trabajo dijo este jueves que su índice ajustable de precios al productor subyacente se elevó 0.4% el mes pasado, el mayor avance desde julio, luego de avanzar 0.3% en diciembre.

Economistas consultados por Reuters esperaban un PPI (por sus siglas en inglés) con un incremento de sólo 0.2 por ciento. En los 12 meses previos hasta enero, la cifra se elevó 3.0% luego de subir 2.7% en diciembre.

Pero en los precios generales recopilados por datos de granjas, fábricas y refinerías se incrementaron 0.1% luego de caer 0.1% en diciembre.

El aumento, que fue menor a las expectativas de economistas de una ganancia de 0.4%, reflejó declives en los precios de los alimentos y la energía.

En los 12 meses hasta enero, los precios al productor avanzaron 4.1%, desacelerándose respecto al 4.8% alza visto en diciembre. Fue el menor avance en un año.

El mes pasado la Reserva Federal consideró que la inflación estaba mayormente contenida y dijo que esperaba mantener sus tasas de interés en un nivel cercano al cero al menos hasta fines del 2014.

Pero los datos económicos sorpresivamente sólidos -desde el crecimiento en la creación de empleos hasta las manufacturas- están generando dudas sobre si el banco central estadounidense puede retrasar por tanto tiempo el ajuste a su política monetaria.

Los precios generales fuera de los alimentos y la energía fueron empujados por los costos de los medicamentos, que representan cerca del 40 por ciento del incremento. Los precios más altos para camionetas y electrodomésticos también contribuyeron a la tendencia.

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