Después de que Fibra Prologis presentó sus estados financieros y previó que este 2017 será un año de incertidumbre y de bajo crecimiento económico, lo que afectaría la demanda de rentar de inmuebles para actividades manufactureras, la correduría Barclays recortó 3% el precio objetivo de sus títulos para los próximos 12 meses.

El crecimiento de los títulos parecen limitados y están infravalorados (por debajo del precio que deberían tener), pero en nuestra opinión la incertidumbre sobre la demanda futura de propiedades, junto con una mayor inflación, nos desanima a ser más constructivos con la inversión de Fibra Prologis y la industria , explica la firma de servicios financieros en un análisis.

Por lo anterior redujo a 29 pesos, desde los 30 pesos previos, el precio objetivo de cada certificado bursátil fiduciario inmobiliario (CBFI) del Fideicomiso de Inversión en Bienes Raíces que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Al mantenerlos en dicho valor, prácticamente no espera que este año generen rendimientos porque su última cotización fue de 29.05 pesos por título.

Barclays prevé que el alquiler disminuya ligeramente, especialmente el destinado a usos de manufactura en la región norte de México, sobre todo por la falta de certeza con respecto a las políticas comerciales que acuerden México y Estados Unidos.

Las proyecciones apuntan a que las tasas de ocupación del Fideicomiso cerrarían este año en niveles de 95.5% frente a 96.5% registrado en el 2016.

La cartera defensiva del Fibra Prologis, añade, y su exposición a rentar espacios para el negocio de comercio electrónico y logística podrían amortiguar un posible escenario adverso en la actividad manufacturera en el país.

A pesar de este panorama, las distribuciones de la compañía siguen siendo un atractivo. Para el 2017 anunció el pago de un dividendo de 0.1155 dólares por CBFI, lo que equivale a un rendimiento anualizado de 8.2%, si se considera un tipo de cambio de 20.50 pesos por dólar. Esta cantidad es 5% más de los 0.1100 dólares entregados en el 2016 por cada papel.

judith.santiago@eleconomista.mx