El petróleo cerró el viernes mayormente estable, aunque anotó una caída en la semana, presionado por un aumento de los inventarios globales que contrarrestó el optimismo por los esfuerzos de la OPEP para reducir el superávit mundial de crudo.

A ello se sumó un nuevo incremento en el número de plataformas petroleras en Estados Unidos -por quinta semana consecutiva-, según datos de Baker Hughes, porque las compañías buscan aprovechar que los precios del crudo se han mantenido mayormente por encima de 50 dólares desde que la OPEP acordó un recorte del bombeo.

La OPEP y otros productores, incluyendo a Rusia, planean reducir el bombeo en casi 1.8 millones de barriles por día (bpd) durante la primera mitad del 2017, y estimaciones sugieren que el cumplimiento en el cártel es de cerca de 90 por ciento.

Los futuros del Brent cerraron con una alza de 16 centavos, o 0.3%, a 55.81 dólares.

Los futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos subieron 4 centavos, a 53.40 dólares por barril.

Ambos referenciales terminaron la semana en baja: el precio del barril del WTI cayó 1% y el del Brent disminuyó 2 por ciento. Los precios, sin embargo, siguen dentro de una banda promedio de alrededor de 1.30 dólares por barril en lo que va del año.

La mezcla mexicana de exportación tuvo el viernes una ligera caída de 0.04%, para cotizar a 45.30 dólares el barril.

El mercado de petróleo también fue presionado por una segunda semana de avances del Índice Dólar, que subió el viernes haciendo que el crudo -que se transa en esa moneda- se encarezca para tenedores de otras divisas.