El cobre tocó su menor nivel desde inicios de febrero en medio de las preocupaciones en torno de la deuda de Europa.

El cobre referencial en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por su sigla en inglés) cayó 7% hasta un mínimo de 6,430 dólares desde 6,925 dólares por tonelada del viernes, tocando su menor nivel desde el 9 de febrero y registrando su mayor baja en un día desde junio del 2009.

Mientras que en la división de metales Comex, en la Bolsa Mercantil de Nueva York, el cobre para entrega en julio finalizó con una baja de 20.20 centavos o 6.5% a 2.9320 dólares por libra.

Este comportamiento se presentó en medio de las pérdidas que registraba el euro y que implican la fortaleza de dólar.

Asi que cuando la moneda única europea repuntó desde mínimos de cuatro años, el cobre de la mano de otros metales logró recuperar algo de lo perdido.

La caída del dólar implica el abaratamiento de los insumos denominados en esa moneda para los tenedores de otras divisas.

A decir de los analistas, los inversionistas se muestran preocupados sobre el impacto que el ajuste fiscal tendrá sobre la economía y por ende sobre la demanda.

En el 2009, registró una ganancia de 10.20%, gran parte del avance se debió al regreso de la confianza de los inversionistas en torno de la expectativa de que la recuperación de la economía mundial sería más rápido de como se había previsto en un principio.

Hoy, evidentemente, el escenario no es el mismo. El dólar se ha revalorizado respecto de la mayoría de las divisas, lo que hace perder rentabilidad a la inversión en materias primas.

Los problemas financieros en ciertos países han traído consigo más incertidumbre e inestabilidad.

A lo anterior se suma China que está pensando en subir las tasas de interés, decisión que frenaría la demanda. El país asiático es el mayor consumidor de cobre a nivel mundial.

En lo que va del año, el metal presenta un retroceso de alrededor de 8.51%, apenas a principios de abril presentaba una ganancia de 8.2 por ciento.

Los fundamentales

Desde el punto de vista fundamental, las noticias son menos malas, y es que los inventarios cayeron hasta 749,000 toneladas métricas, con lo que se podría abastecer unas 2.2 semanas de la actual demanda de cobre.

Cuatro semanas de consumo es el nivel que se considera como el mínimo que requiere la industria para operar sin problemas ni estrecharse.

Desde el punto de vista del interés abierto, que sirve para valorar los posibles movimientos de los inversionistas, ha predominado el cierre de posiciones cortas (venta)indicando que no se esperan grandes alzas.

[email protected]