El crudo tocaba un máximo de seis semanas la mañana de este martes, en un momento en que otro huracán amenaza con llevar fuertes lluvias a Texas y partes de Luisiana que siguen recuperándose de Ida, y mientras la Agencia Internacional de Energía (AIE) preveía un gran rebote de la demanda para el resto del año.

A las 10:19 GMT, el crudo Brent ganaba 55 centavos, o un 0.75%, hasta los 74.06 dólares el barril, mientras que el West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) mejoraba 47 centavos, o un 0.67%, hasta los 70.95 dólares el barril.

Ambos contratos han subido por tres sesiones consecutivas y operaban a su nivel más alto desde principios de agosto.

El lunes comenzaron las evacuaciones de plataformas petrolíferas en alta mar en el Golfo de México, en preparación por la llegada del huracán Nicholas.

Los importantes cortes de producción en el Golfo de México siguen siendo uno de los factores que impulsan a los precios", dijo Commerzbank.

El lunes seguían suspendidos unos 794,000 barriles por día, o más del 40% de la producción de crudo y gas del Golfo de México, dos semanas después de que Ida azotó la costa de Luisiana, según la Oficina de Cumplimiento de Seguridad y Medio Ambiente.

Después de tres meses de declive en la demanda petrolera mundial, la vacunación contra el Covid-19 se apresta a reavivar el apetito por el crudo, que fue suprimido por las restricciones pandémicas sobre todo en Asia, dijo la AIE el martes.

Estas previsiones están muy por debajo de las de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que esperan un crecimiento de la demanda de unos 5,96 millones de bpd este año y de 4.15 millones de bpd el próximo.