Nueva York - Los precios del petróleo subieron este miércoles por sexta sesión al intensificarse la violencia en Siria, mientras que también se agudizaron las tensiones con Irán, al tiempo que el presidente de la Reserva Federal estadounidense Ben Bernanke minimizó la probabilidad de que ocurra una recaída en la recesión.

Los futuros de la gasolina estadounidense tuvieron el mayor aumento porcentual y ayudaron a elevar a todos los contratos del petróleo una vez que el reporte semanal de existencias de crudo del gobierno mostró que los inventarios de gasolina bajaron, frente a las expectativas de un incremento.

El crudo estadounidense para agosto cerró con una ganancia de 65 centavos a 89.87 dólares por barril tras registrar incluso 90.04 dólares, récord intradiario desde el 30 de mayo.

El petróleo Brent terminó con un alza de 1.16 dólares, o 1.12%, a 105.16 dólares por barril.

"El crudo continúa mostrando un sesgo alcista tras la liquidación (del segundo trimestre), parece que la desaceleración de la economía ya está descontada y las preocupaciones geopolíticas y la reducción de existencias de gasolina respaldan", dijo Gene McGillian, analista de Tradition Energy en Stamford, Connecticut.

Aparte, la seriedad de la tensión con Irán fue puesta de relieve cuando el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, dijo que considerará a Teherán directamente responsable de cualquier intento de alterar el transporte en la región del Golfo Pérsico y que podrá derrotar cualquier intento iraní para cerrar el comercio marítimo.

El crudo ha ganado más de 17% desde el mínimo que vio el mes pasado, en gran medida debido al resurgimiento de las preocupaciones sobre un potencial conflicto entre Irán y Occidente.

Rob