Los precios del petróleo siguieron el miércoles en máximos de más de un año, impulsados por una caída de la producción en Estados Unidos tras una ola de frío polar que afectó las principales regiones petroleras del país.

El barril de Brent del mar del Norte para entrega en abril ganó 2.55% o 1.67 dólares a 67.04 dólares en Londres, y el barril del West Texas Intermediate para entrega en abril ganó 2.51% o 1.55 dólares a 63.22 dólares.

A este nivel los dos contratos de referencia terminaron en máximos desde el 7 y el 6 de enero de 2020, respectivamente, antes del inicio de la pandemia en Estados Unidos.

La mezcla mexicana de exportación ganó ayer 2.18% o 1.32 dólares y se vende en 61.85 dólares el barril. Desde el viernes pasado ha ganado 6.51 por ciento.

"El mercado no prestó atención al aumento sorpresivo de los inventarios estadounidenses de crudo de 1.3 millones de barriles", destacó Edward Moya, de Oanda.

Las reservas comerciales de petróleo en Estados Unidos aumentaron la semana pasada con relación a la anterior para sorpresa de los analistas, que esperaban una baja sustancial tras la ola de frío polar que golpeó a parte del país y en particular al gran productor local, el estado de Texas.

Según un informe de la Agencia estadounidense de Información sobre Energía (EIA) difundido este miércoles, al 19 de febrero las reservas comerciales de crudo en el país crecieron 1.3 millones de barriles (mb) a 463 mb (+0.3%), cuando los analistas esperaban una caída importante, de 6.5 mb.